Análisis

Las Asociaciones Público-Privadas y el negocio transfronterizo (y transnacional) del agua en Baja California – parte 3

Ver parte 1 o parte 2

Agua, electricidad, gas y el poder de las trasnacionales en California

Tal como lo analizamos en la primera parte de este artículo, la planta desalinizadora de Rosarito y los planes de privatización del agua en Baja California responden en gran medida a la crisis hídrica que acontece en California desde 2012 y al consiguiente negocio transfronterizo que se abre con la escasez del líquido. Bajo esta crisis, las empresas transnacionales poseen también una función importante en la reconfiguración del territorio estadounidense para adecuarlo a los planes hídricos antes descritos. Antes de revisar esta función específica, abordaremos brevemente el caso de las compañías involucradas en la crisis energética que aconteció en California en 2001 y que provocó el emplazamiento de proyectos de generación de electricidad a Baja California, con la finalidad de abastecer al mercado eléctrico del sur californiano. Nos parece importante analizar esta crisis porque consideramos que es un caso paradigmático de la función de las transnacionales en la organización neoliberal del espacio transfronterizo de las Californias.

El caso de Enron y Sempra Energy

Al inicio de esta segunda parte mencionamos que la compañía Enron Corp., anteriormente la mayor comercializadora global de gas, electricidad, agua e internet, colapsó en 2001. El quiebre de Enron se debió principalmente a la sobreproducción de fibra óptica y a la especulación financiera en el mercado de internet de banda ancha, en lo que se conoció como la burbuja de las puntocom[1]. Dicha compañía fue considerada en un momento la séptima corporación más grande de EU al controlar el 25% del mercado energético de dicho país y fue catalogada la “empresa más innovadora” por cinco años consecutivos. Enron participó activamente en la creación de mecanismos financieros en materia energética y de servicios, así como en el impulso a la desregulación del mercado de gas y electricidad en territorio estadounidense. Uno de estos mecanismos fue la creación de los llamados “bancos de gas”, modelo que también fue aplicado a la industria eléctrica y con el que Enron buscaba comercializar prácticamente cualquier tipo de mercancía: internet, contratos de futuros en carbón, papel, acero, agua y, hasta el clima[2].

Tras la desregulación del precio de gas en Estados Unidos, Enron comenzó a operar el esquema del banco de gas, el cual funciona de la siguiente forma: Enron compra el gas a una red de proveedores y lo vende a una red de consumidores, garantizando a través de contratos de largo plazo tanto el suministro como el precio del energético, cobrando una tarifa por las transacciones, obteniendo ganancias en base a la diferencia resultante entre el costo del gas y el precio de venta y asumiendo los riesgos asociados. De esta forma, los productores “depositaban” el gas en el banco virtual y Enron lo vendía a los consumidores, convirtiéndose en el ente intermediario entre ambas partes. Antes de la aplicación de este esquema existía una gran inestabilidad en los precios del gas, por lo que las empresas que buscaban generar electricidad en base a este insumo, tenían dificultades para proyectar ganancias seguras. Enron aprovechó dicha situación para garantizar el suministro y el costo mediante su banco virtual. Pero dicha compañía no se limitó a su función de intermediario, sino que también comenzó a financiar a las empresas productoras de gas que buscaban explotar sus yacimientos, con el compromiso de mantener un precio fijo y ofrecer sus reservas como garantía. Al tener ese nivel de control sobre el mercado de gas, Enron comenzó a comercializar sobre los futuros, es decir, a especular sobre la producción futura de gas, y también a manipular dicho mercado, obteniendo enormes ganancias[3].

Antes de colapsar, Enron estuvo involucrada en la crisis energética que ocurrió en California en 2000-2001. En 1996, California inició la desregularización y privatización de su industria eléctrica con la promesa de eficientar el servicio, incentivar la competencia y reducir el precio del suministro eléctrico (se prometió reducirlo en por lo menos un 20%, cuando por el contrario, en dicho año su costo se incrementó en un 40%). Tras la desregulación, Enron y otros conglomerados comenzaron a producir escasez artificial en el mercado eléctrico, manipulando la oferta del energético con la finalidad de inflar de forma ficticia los precios del suministro y obtener ganancias récord. Este mecanismo provocó apagones masivos, la quiebra de varias empresas suministradoras (intermediarias entre los generadores de electricidad y los usuarios finales) y desabasto de energía. Tras la debacle de Enron comenzaron a salir a la luz pública las prácticas fraudulentas que cometió dicha empresa con el mercado energético de California[4].

A partir de la crisis, las empresas en el mercado eléctrico comenzaron a buscar fuentes alternativas de electricidad para garantizar la “seguridad” energética de la región. La principal compañía en realizar esta búsqueda fue Sempra.

Sempra Energy surgió en 1998 -en el contexto de la desregulación eléctrica- con la fusión de las compañías Southern California Gas (SoCalGas), de Los Ángeles, y Enova Corporation, empresa matriz de San Diego Gas & Electric. Actualmente es una de las principales empresas suministradoras de gas y electricidad en Estados Unidos y tiene operaciones en México, Chile y Perú. Cuenta con 17,000 empleados y provee servicios de energía a más de 32 millones de usuarios[5]. En la región sur de California, Sempra es la empresa encargada de los servicios público y privado de electricidad. Fue una de las primeras empresas transnacionales extranjeras en producir energía eléctrica en territorio mexicano, justamente con la planta termoeléctrica ubicada al poniente de Mexicali, la cual inició sus operaciones en 2003. A partir de la crisis energética de California, Sempra comenzó a emplazar al sur de la frontera varios proyectos de producción y transporte de energía con el objetivo de abastecer al mercado energético del sur de dicha entidad, produciendo una reconfiguración del territorio norte de Baja California como espacio “amortiguador” de la crisis.

sempra_mexico

La Termoeléctrica de Ciclo Combinado de Mexicali, propiedad de Sempra, exporta a California el total de la electricidad que produce (620 MW). Aparte de esta central, Sempra ha instalado en Baja California los siguientes proyectos de infraestructura energética (ver mapa):

  • Gasoducto BajaNorte: sistema que se interconecta con el gasoducto North Baja Pipeline, propiedad de la transnacional TransCanada, el cual transporta gas natural desde Ehrenberg, Arizona, hasta una terminal de compresión en Los Algodones. El gasoducto BajaNorte se extiende desde dicho punto hasta la zona industrial El Florido en Tijuana. Existe una línea adicional que parte de la regasificadora Costa Azul en Ensenada y se interconecta al gasoducto BajaNorte en la zona del Carrizo, al sur de la ciudad de Tecate. Recientemente se añadió una extensión a ambos sistemas para convertirlos en gasoductos bidireccionales, permitiendo importar y exportar gas entre Estados Unidos, México y el Pacífico. Este gasoducto alimenta a las Termoeléctricas Mexicali y La Rosita (propiedad de Intergen).
  • Gasoducto Transportadora de Gas Natural de Baja California (TGN): ducto de 45 km que conecta a Rosarito con el sistema San Diego Gas & Electric (SDG&E, propiedad de Sempra) a través de una interconexión transfronteriza en Otay, Tijuana. También se añadió una extensión que va desde el punto transfronterizo en Otay hasta el gasoducto BajaNorte.
  • Terminal de Regasificación Energía Costa Azul: planta que regasifica el gas natural licuado proveniente de Indonesia y otros países de la Cuenca del Pacífico. Está en proyecto añadir a la planta la funcionalidad de licuefacción con la finalidad de exportar gas proveniente de Estados Unidos hacia el Pacífico; Cabe señalar que la Comisión de Servicios Públicos de California impide la construcción de este tipo de industrias en el litoral de dicha entidad. Esta es una de las razones principales para la localización de este proyecto en México:
  • redes de distribución de gas en Mexicali (EcoGas), las cuales se conectan con el sistema de SoCalGas (propiedad de Sempra).
  • Parque eólico Energía Sierra Juárez: planta eoloeléctrica desarrollada en conjunto con la trasnacional Intergen, la cual también vende la totalidad de la energía que produce a SDG&E; y
  • tres puntos de transmisión eléctrica transfronteriza, dos ubicados al poniente de Mexicali y otra en la zona urbana de Tijuana.

Con esta infraestructura, Sempra puede importar y exportar gas a México y Estados Unidos, además de generar electricidad para exportarla a California y comprarla con sus subsidiarias. A través de estos sistemas energéticos, Baja California se convierte en “cuarto de máquinas” de California.

sempra_territorialidad_bc

Sempra ha sido denunciada en reiteradas ocasiones por efectuar diversos actos de corrupción tanto en Estados Unidos como en México. Durante la crisis energética de California, Sempra fue responsable, junto con Enron, de manipular el mercado eléctrico de dicha entidad para obtener ganancias récord. Cinco años después manipuló el suministro de gas natural para subir los precios, desviando el flujo del energético de San Diego a su planta en Mexicali. Por estos actos tuvo que pagar multas en EU por más de 800 millones de dólares[6].

En 2014, el gobierno de Estados Unidos a través del Departamento de Homeland Security (Seguridad del Suelo Patrio) comenzó una investigación sobre Sempra y varios funcionarios del sur de California, involucrados en la creación de una red de corrupción, tráfico de influencias, lavado de dinero y vínculos con el crimen organizado. En dicha red están implicados políticos mexicanos como el ex-gobernador Eugenio Elorduy (y su hija, Erika Elorduy, quien fue empleada y principal operadora de Sempra en BC), Luis Téllez (ex-secretario de energía con Ernesto Zedillo, ex-secretario de comunicaciones y transportes con Felipe Calderón; mentor de Luis Videgaray y ex-directivo de Sempra) y el propio Ruiz Sacristán, director de Sempra en México. En lo local, las investigaciones revelan que Elorduy ilegalmente ayudó a Sempra para obtener permisos de operación y los terrenos necesarios en Ensenada (despojando a pobladores bajacalifornianos) para la construcción de la planta regasificadora[7].

Estas investigaciones sobre los fraudes de Sempra fueron impulsadas por la administración de Barack Obama y podrían ser considerados como uno de los casos de corrupción más grandes en la historia de EU. Casualmente, Jim Wood, ex-presidente de Sempra y ex-director de Enron Energy Services, fue uno de los principales donantes de la campaña de Donald Trump para la presidencia[8].

De esta forma, parece ser que una parte de Enron transmutó en Sempra.

Crisis hídrica y trasnacionales en California

En el documental titulado “Agua y poder: un atraco a California“ (Water and power: a California Heist), producido por National Geographic, la directora Marina Zenovich realiza una denuncia sobre el poder de las grandes compañías agroindustriales involucradas en el negocio del agua en California. Mientras el estado se encuentra en una grave crisis hídrica desde 2012 y el gobierno local busca medidas para la mitigación de sus efectos, la producción y las ganancias agroindustriales ha ido en constante aumento, en particular, las de las compañías transnacionales de los Valles Centrales de California[9].

Los principales personajes implicados en el negocio de la privatización del agua en California son los multimillonarios Stewart Resnick, y su esposa, Lynda Resnick, quienes son propietarios de The Wonderful Company (antes Roll International Corp.), consorcio transnacional que controla la empresa de envío de flores Teleflora, la embotelladora de agua Fiji Water, la productora de jugos Pom Wonderful, la fabricante de pesticidas Suterra y agroindustrias Paramount, la compañía agroindustrial más grande de Estados Unidos y la mayor productora de almendras y pistachos del mundo (ambos son cultivos de alto consumo de agua).

El acaparamiento del agua en California por parte de este conglomerado empresarial fue impulsado mediante la creación de un “banco de agua” (bajo el modelo que Enron innovó y aplicó con los “bancos de gas”), lo cual se traduce en un esquema de desregulación, mercantilización y privatización del suministro hídrico. Este modelo fue aplicado en el condado de Kern, ubicado en el sur del Valle de San Joaquín.

El banco de agua de Kern es un almacenamiento subterráneo de agua -el más grande en su tipo-, creado en 1994 y situado en la parte sur del gran valle central de California. El banco está conectado a canales y acueductos que bombean el agua del norte, centro y sur de la Sierra Nevada. Puede almacenar más de mil millones de metros cúbicos de agua (1 millón pies acres; un poco más de la mitad de la cuota anual de agua que le corresponde a México del Río Colorado) y recibir alrededor de 245 millones de m3 por año. Este banco puede almacenar grandes volúmenes de agua para contrarrestar periodos de sequía o desastres naturales como terremotos e incendios. En lugar de esto, el banco es controlado bajo distintos mecanismos por agroindustrias Paramount. Dicha compañía ha convertido en un negocio privado la compra, venta y especulación del agua que le pertenece a la población de California. El banco es utilizado no sólo para garantizar el suministro hídrico de la producción agroindustrial, sino también para vender agua a las ciudades y otro tipo de clientes. Este mecanismo ha sido posible a través del activo cabildeo (sobornos, financiación de campañas, etc.) de los Resnick sobre políticos locales[10].

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Imagen 1 – Esquema del banco de agua de Kern. Fuente: http://www.motherjones.com/environment/2016/04/lynda-stewart-resnick-california-water

El documental denuncia que mientras Paramount acapara enormes cantidades de agua y provoca la sobreexplotación de los acuíferos, la sequía de los ríos, la escasez y el incremento de los precios del suministro hídrico, existe una gran cantidad de comunidades en California que carecen del servicio de agua potable.

Como observamos, bajo el modelo de desregulación y privatización creado por una de las principales empresas transnacionales de servicios múltiples en el mundo, Enron, se efectúa el saqueo del agua, gas, electricidad, recursos naturales y territorio de ambas Californias. Es el mismo esquema que permitió a Enron y Sempra generar escasez artificial de electricidad para elevar sus ganancias a niveles récord.

Mientras California se encuentra en crisis hídrica, otras compañías aprovechan la situación para impulsar proyectos de plantas desalinizadoras en ambos lados de la frontera.

En la costa californiana existen varios proyectos de plantas desalinizadoras en operación, en planeación y en construcción. La planta de Carlsbad, ubicada junto al complejo energético de Encino (Encino Power Station) en el condado de San Diego, es actualmente la desalinizadora más grande del continente americano y fue construida por la alianza IDE Technologies y Poseidon Water. En el sitio web de esta última, se señala que la empresa utiliza esquemas de asociaciones público-privadas para el desarrollo de proyectos relacionados con el agua. Esta empresa actualmente construye la planta desalinizadora de Huntington Beach, en la zona metropolitana de Los Ángeles, la cual tendrá la misma capacidad que la de Carlsbad. Dicho proyecto está ubicado al lado de la termoeléctrica de la transnacional AES Corporation. En México, Poseidon Water tiene proyectos de manejo y tratamiento de aguas ubicados en las refinerías de Pemex en Cadereyta, N.L., Cd. Madero, Tamps., Tula, Hgo., Minatitlán, Ver. y Salina Cruz, Oax.

De acuerdo al Pacific Institute[11], existen otros proyectos de plantas desalinizadoras a lo largo de la costa de California, las cuales mostramos en el mapa principal de este artículo. El agua producida por dichas plantas tiene como fin abastecer a la región sur de California. Por otra parte, el instituto señala que de todas las plantas propuestas desde 2006, sólo dos se han podido construir. Esto se debe a que las leyes ambientales que rigen el estado de California son muy restrictivas en lo que refiere a la generación de aguas residuales al mar. A diferencia de ello, en México tan sólo en los últimos 6 años se han autorizado cinco plantas y están en proyecto otras cuatro. Varias de las plantas propuestas en California son impulsadas por distintas empresas transnacionales y son construidas mediante asociaciones público-privadas. Por otra parte, nos preguntamos: ¿Existirán planes para convertir el agua desalinizada de California en un esquema de “banco de agua” para mercantilizar el suministro del vital líquido?

De esta forma vemos que las crisis no pasan por sí solas, de forma natural, sino que -como lo señaló Marx- son inherentes al desarrollo capitalista, a la lógica de mercado, y en muchas ocasiones son provocadas por la operación de las mismas empresas transnacionales en su búsqueda por elevar sus tasas de ganancia.

Hasta aquí dejamos, por el momento, esta investigación. Otros temas importantes a estudiar respecto a las plantas desalinizadoras y el negocio transfronterizo del líquido son los relativos a los organismos internacionales implicados en el impulso de los planes de privatización del agua a nivel mundial, como el la Asociación Mundial del Agua, el Foro Mundial del Agua, el BID, entre otros, y su influencia en los planes hídricos de la región transfronteriza del noroeste de México y suroeste de Estados Unidos. Otro tema fundamental son los impactos de dichos proyectos en los ecosistemas costeros y los conflictos socioambientales que han provocado a nivel global. Por último, terminamos con una reflexión respecto a la lucha por la defensa del agua en Baja California.

Las dimensiones de la lucha

A inicios del siglo XX, la Colorado River Land Company, empresa latifundista estadounidense propiedad de poderosas familias radicadas en Los Ángeles (dueñas de influyentes periódicos y del más grande imperio de bienes raíces en EU), se apoderó de la totalidad de las tierras y aguas del Valle de Mexicali. Tras casi cuatro décadas de control total sobre el territorio mexicalense, en 1937, un numeroso grupo de campesinos tomó por asalto las tierras que estaban en posesión ilegal de dicha compañía y logró con ello, la expropiación de su latifundio y el posterior reparto agrario que dio nacimiento a los ejidos.

Hoy, las trasnacionales se han vuelto a apropiar del territorio, recursos, agua, minerales, energía, tierras, litorales e infraestructuras de Baja California. Esta vez, mediante corrupción, fraudes, tráfico de influencias y con la sumisión y colusión de la clase gobernante a los intereses privados extranjeros, esto es, a través del desvío del poder público en beneficio de los intereses privados. Mediante esta apropiación, los capitales trasnacionales han efectuado una transformación de la geografía bajacaliforniana para adecuarla a sus planes privatizadores y a través de estos mecanismos, ejercen control sobre la totalidad de la producción y reproducción social de la región.

El objetivo de este texto es mostrar la dimensión de los planes privatizadores del agua en ambas Californias, no para detener o aminorar nuestra lucha ante la magnitud del poder de las multinacionales, sino por el contrario, para replantear las estrategias, alianzas y el trabajo necesario para revertir la actual correlación de fuerzas y poder derrotar a la oligarquía transnacional que nos explota, domina y oprime.

Creemos también que es importante realizar investigaciones críticas y colectivas sobre este tema, ya que el gobierno estatal está impulsando la creación de un Plan Estatal Hídrico y de una nueva ley de aguas, además de varios foros estatales del agua, con miras a la privatización del líquido[11]. También es importante mencionar que, como vimos al inicio de este trabajo, anteriormente había existido otra ley de APPs, la cual fue derogada por “insuficiente e inconsistente” a iniciativa del actual gobernador. Con esto vemos que es posible cancelar leyes que sean inadecuadas para un modelo de desarrollo de Baja California, tan sólo se requiere voluntad política para efectuarlo. Pero es justamente eso, el modelo de desarrollo neoliberal el que se tiene que transformar y para ello se requiere otro levantamiento del pueblo, esta vez más organizado y con una propuesta de proyecto alternativo de desarrollo, de gobierno y de sociedad. A la par, también es importante continuar la lucha para exigir la abrogación de la ley de APPs y de todas las leyes y medidas que están en contra de los intereses del pueblo, pero sin dejar de ver el horizonte emancipatorio y avanzar hacia la construcción del poder popular.

Baja California y en especial, Mexicali, tienen su origen en el agua. En la memoria histórica del pueblo mexicalense está presente el agua de distintas formas, pero siempre vinculada a la tierra, al arraigo territorial. Este arraigo no es casualidad, es producto de la historia de las luchas populares por la tierra y el territorio que dio origen a nuestra identidad colectiva como pueblo cachanilla. Esa identidad fue la base subjetiva de las movilizaciones masivas de enero pasado que lograron doblegar al poder del gobierno y las transnacionales.

Un día después de la aprobación de la Ley de Aguas, el 21 de diciembre de 2016, en Mexicali comenzó a llover a raudales. Esa lluvia que caía sobre las tierras desérticas del extremo norte mexicano era el preludio del levantamiento popular que iniciaría días más tarde. Hoy vemos que, como hace 80 años, vuelve a surgir la organización y la lucha por el territorio, el agua y la dignidad. Sólo nos resta decirle a los poderosos que tengan por seguro que muy pronto volverá a llover.

Referencias

[1]  Bravo Herrera, Fernando, “Caso Enron”, Documentos de trabajo – Serie Material docente de Economía y Negocios – Universidad de Chile. En línea en: http://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/127318/%289%29%20Enron.pdf?sequence 

[2]  Bravo Herrera, Fernando, “Caso Enron”, Documentos de trabajo – Serie Material docente de Economía y Negocios – Universidad de Chile. En línea en: http://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/127318/%289%29%20Enron.pdf?sequence 

[3] Palafox Ibarra, Francisco. “Enron o Érase una vez en los Estados Unidos”, Instituto de Investigaciones Jurídicas UNAM. En línea en: https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/5/2456/4.pdf

[4]  El observatorio de las trasnacionales, “La crisis de energía en California fue provocada por empresas“, La Jornada, 28/01/2002. En Línea en: https://www.rebelion.org/hemeroteca/economia/calif280102.htm y Carson, Jim y Brooks, David, “Premeditada, la crisis energética que provocó Enron en California”, La Jornada, 05/06/2004. En línea en: http://www.jornada.unam.mx/2004/06/05/025n1mun.php?origen=index.html&fly=1

[5] Ver: http://www.sempra.com/about/our-companies/

[6]  Garduño, Roberto, “EU investiga a Sempra por corrupción y crimen organizado”, en La Jornada, 09/08/2014. En línea en: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2014/08/09/eu-investiga-a-sempra-por-corrupcion-y-crimen-organizado-6272.html 

[7]  Garduño, Roberto, “Sancionada en EU por actos ilegales, Sempra pretende instalar campo eólico en BC”, La Jornada, 16/01/2011. En línea: http://www.jornada.unam.mx/2011/01/16/politica/002n1pol 

[8]  Potter, Matt. “ Ex-Enron and Sempra exec kicks in for Trump”, San Diego Reader, 24/06/2016. En línea en: https://www.sandiegoreader.com/news/2016/jun/24/ticker-ex-enron-and-sempra-exec-kicks-trump/ 

[9]  DeFore, John, “Water & Power: A California Heist’: Film Review”, Hollywood Reporter, 31/01/2017. En línea en: http://www.hollywoodreporter.com/review/water-power-a-california-heist-970672 

[10]  Public Citizen, “Water Heist: How Corporations Are Cashing In On California’s Water”. En línea en: http://www.citizenarchive.org/california/water/heist/; Levine, Yasha, “How Limousine Liberals, Water Oligarchs and Even Sean Hannity Are Hijacking Our Water Supply”, AlterNet, 18/11/2009. En línea en: http://www.alternet.org/story/144020/how_limousine_liberals%2C_water_oligarchs_and_even_sean_hannity_are_hijacking_our_water_supply 

[11] Ver: http://pacinst.org/publication/key-issues-in-seawater-desalination-proposed-facilities/

[12] Ver: http://eleconomista.com.mx/estados/2017/01/27/elaboran-plan-hibrido-ley-agua-bc y http://www.4vientos.net/2017/03/29/nuevo-programa-hidrico-de-bc-confirma-el-riesgo-de-entregar-20-millones-de-metros-cubicos-de-agua-a-trasnacionales/

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