Análisis

La super-explotación del agua en Baja California

Entender el metabolismo del agua (su apropiación, consumo, circulación, transformación y excreción) y su vínculo con los procesos económico-políticos en la región de Baja California es una tarea sumamente compleja y laboriosa. Esto se debe a que el agua es un elemento que se inserta prácticamente en todas las actividades humanas. El agua es un valor de uso que entra como condición general para la reproducción de toda forma de vida, así como materia prima básica en casi cualquier proceso productivo (agricultura, minería, industria, servicios, etcétera). El agua sirve para generar energía, para hacer funcionar las urbes, para transportar personas y mercancías, para hacer producir la tierra en el campo, para regular el clima y los ecosistemas. Con el agua la sociedad forma paisajes, lugares y regiones y delimita territorios, países y hasta continentes. En el ciclo hidrológico el agua se evapora, se condensa, se precipita, se escurre, se filtra y se conecta con la atmósfera, las montañas, la tierra y el subsuelo. El agua se encuentra en los océanos y mares, en corrientes subterráneas y superficiales (ríos, arroyos, canales), en el subsuelo (acuíferos, mantos freáticos, vapor geotérmico, etc.), en depósitos terrestres (lagos, lagunas, humedales, presas, embalses, etc.), en el suelo en forma de humedad, en la atmósfera (nubes, vapor, humedad), en casquetes glaciares o nieve y en todos los seres vivos (plantas y animales, incluyendo el ser humano). El agua se bombea, se extrae con pozos o en contenedores, se mueve en ríos, canales, acueductos, tuberías y otras redes hídricas; se potabiliza, se trata o se depura, se desaliniza, se contamina y se recicla; se embotella, se purifica y se filtra; se congela, se evapora, se convierte en líquido y viceversa. El agua en extrema escasez genera crisis (sequías), pero también en extrema abundancia (inundaciones). El agua es fuente de salud y de enfermedad, de prosperidad y decadencia. El agua es un derecho humano, un bien común y una riqueza social fundamental, pero también es considerada un bien económico y una mercancía. Es por eso que es llamada el oro azul. El agua es un recurso estratégico, factor de poder político, de seguridad nacional, de conflictos y hasta de guerras. El agua se distribuye heterogénea y desigualmente en el conjunto del espacio mundial, por lo que su uso y acceso a escala global es geográficamente complejo y asimétrico. Sin agua no hay vida. Sin agua ningún tipo de sociedad puede existir.

Pero la complejidad del estudio del agua no se reduce a las características antes mencionadas, sino incluye la falta de información (su ausencia total o parcial) y la distorsión de la misma respecto al uso y distribución del líquido. Particularmente en México y en Baja California existe poca información de acceso público sobre el aprovechamiento de los recursos hídricos, más allá de las cifras y estadísticas genéricas. La información disponible es parcial, confusa (a veces contradictoria) y de difícil acceso. Creemos que esto no es casual, que es una situación funcional e intencional. La des-información sirve al modelo de gestión del agua que se ha implantado en el país desde los años 80s y que apunta a su apropiación privada, al despojo de los recursos hídricos para el beneficio del capital privado (especialmente capital transnacional), en detrimento de su uso y disfrute colectivo como bien común público nacional.

En este texto buscamos realizar un acercamiento al estudio de la (super)explotación de los recursos hídricos en Baja California, centrándonos de forma particular en la utilización del agua en actividades industriales de exportación, a partir del análisis del Registro Público de Derechos de Agua (REPDA) -como principal fuente-, además de las publicaciones sobre estadísticas y geografía (atlas) del agua editadas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), los Censos Económicos del INEGI, información de las Comisiones Estatales de Servicios Públicos de Mexicali y Tijuana (solicitada por el portal de transparencia) y otras fuentes de información sobre el uso y aprovechamiento del agua en México y en Baja California. Primeramente analizaremos de forma general la explotación del agua a nivel nacional, haciendo algunas precisiones, comparaciones y vínculos con los aprovechamientos hídricos en territorio bajacaliforniano. Después estudiaremos la distribución y el uso de los recursos hídricos en Baja California, enfocándonos en las dinámicas de explotación del agua bajo el actual patrón exportador de especialización productiva enclavado en la economía de la región.

Registro Público de Derechos de Agua (REPDA)

El REPDA es una base de datos de acceso público que contiene los títulos de aprovechamiento de aguas superficiales y aguas subterráneas, permisos de extracción de materiales pétreos y licencias de descargas de aguas residuales para el conjunto del país. De acuerdo a las estadísticas de Conagua[1], en México existen 502,273 títulos de concesión que amparan un volumen de extracción de aguas superficiales de 234,673,058.573 m3, de aguas subterráneas, 33,949,765.008 m3, además de 28,261,833.415 m3 de descargas de aguas residuales. Para Baja California corresponden 8,606 títulos que suman un volumen de aprovechamiento de aguas superficiales de 2,016,302.552 m3, 1,362,717.241 m3 de aguas subterráneas y 1,561,525.410 m3 de descargas de aguas residuales.

Metodología de análisis del REPDA

Debido al enorme volumen de registros contenidos en la base de datos del REPDA[2], para realizar su análisis tuvimos que procesar e insertar dicha información en un manejador de base de datos, con el cual es más fácil y ágil realizar operaciones de consulta, ordenamiento y agregación. Para ello descargamos los archivos en formato CSV (valores separados por comas) disponibles en la página de datos abiertos del gobierno federal (https://datos.gob.mx/), los cuales contienen la información georreferenciada relativa a los títulos, tipos de aprovechamientos, titulares y volúmenes de uso de aguas subterráneas y aguas superficiales concesionadas (y asignadas, en el caso de los municipios) a nivel nacional. Posteriormente cargamos dicha información en el manejador de base de datos para realizar las consultas. La base de datos contiene múltiples errores de registro en distintos campos, principalmente en el nombre del titular, en los nombres de los acuíferos y fuentes de agua, entre otros, por lo que tuvimos que ejecutar procedimientos de limpieza de dichos errores para normalizar nombres y registros. Otro error en los datos es la incorrecta georreferenciación de algunos puntos de aprovechamiento, los cuales al visualizarlos en un sistema de información geográfica aparecen ubicados fuera del estado al que corresponden, del país y hasta del continente.

USO DEL AGUA A ESCALA NACIONAL Y ESPECIFICIDADES DE SU EXPLOTACIÓN

El uso del agua se distingue en dos grandes tipos: uso consuntivo y uso no consuntivo. El uso consuntivo se refiere al volumen de agua de una calidad determinada que se consume al realizar alguna actividad, el cual se define por la diferencia entre el volumen de agua que se extrae o usa, menos el volumen que se descarga y la variación de la calidad antes y después de su utilización. Este uso abarca actividades agrícolas, pecuarias, domésticas, industriales, público-urbano, comercio, minería, acuacultura, servicios, termoeléctricas, usos múltiples y otros. El uso no consuntivo es el aprovechamiento en el cual el volumen que se utiliza en alguna actividad es el mismo que se descarga sin alterar su calidad. Este tipo de uso está relacionado principalmente con la operación de las plantas hidroeléctricas, la cuales utilizan la fuerza motriz de las corrientes de agua para la generación de electricidad.

De acuerdo al REPDA, para el conjunto del país la explotación de aguas superficiales (ríos, riachuelos, arroyos, manantiales, lagos, lagunas, mar, etc.) está relacionada, en primer lugar, con el uso no consuntivo, es decir, la generación de energía hidroeléctrica (180,895 hm3), seguido de los usos consuntivos en el siguiente orden: agrícola (41.89 hm3, 80%), abastecimiento público (5.16 hm3, 9.8%), energía excluyendo hidroelectricidad (3.70 hm3, 7.06%) e industria autoabastecida (1.61 hm3, 3.07%). En cuanto a la extracción de aguas subterráneas (acuíferos y pozos) la distribución de su uso comienza, de mayor a menor volumen, por el uso agrícola (23.47 hm3, 70.45%), seguido del público-urbano (7.32 hm3, 21.97%), industrial de autoabasto (2.07 hm3, 6.21%) y energía excluyendo hidroelectricidad (0.45 hm3, 1.35%).

Tabla 1: Aprovechamientos superficiales y subterráneos a nivel nacional

Uso

Uso superficial (hm3)

Porcentaje superficial

Uso subterráneo (hm3)

Porcentaje subterráneo

Uso total (hm3)

Agrícola

41.89

80.00%

23.47

70.46%

65.36

Abastecimiento público

5.16

9.85%

7.32

21.98%

12.48

Energía excluyendo hidroelectricidad

3.7

7.07%

0.45

1.35%

4.15

Industria autoabastecida

1.61

3.07%

2.07

6.21%

3.68

Total

52.36

100%

33.31

100%

85.67

De acuerdo a esta información, las actividades agrícolas constituyen la principal causa de explotación del agua en el país al concentrar poco más del 70% de los aprovechamientos. Sin embargo, aquí habría que aclarar dos cuestiones. La primera es que la mayor parte de las grandes concesiones de agua para uso agrícola están ubicadas en los principales distritos de riego del país (incluso Conagua maneja la información de las concesiones para distritos de riego en una base de datos distinta a la destinada al resto de los usos) y quienes las explotan no son simples campesinos produciendo en pequeñas propiedades, sino grandes empresas agroindustriales que utilizan extensas porciones de tierra, maquinaria pesada, cantidades sustanciales de agroquímicos y un gran número de jornaleros sobreexplotados para la producción intensiva de monocultivos. Esto significa que el acaparamiento del agua (y por consiguiente, de la tierra más productiva) en el campo está destinada a una agricultura sumamente industrializada bajo control del gran capital privado agrícola[3]. En segundo lugar, es común señalar que las prácticas tradicionales de riego en la agricultura generan importantes “desperdicios de agua”. Aquí cabría preguntarnos, ¿a dónde va esa agua que se desperdicia? Pongamos el ejemplo de la irrigación en el Valle de Mexicali: una gran parte del agua que se “pierde” en el riego por inundación (la cual es una práctica común en el valle) u otros tipos de irrigación, ya sea si es agua superficial del Río Colorado o agua extraída de pozo, se filtra en la tierra -en el subsuelo- y contribuye a recargar el manto acuífero. Esta filtración es lo que se conoce como recarga inducida, producto de los retornos de riego y pérdidas en la red de agua potable. Según un estudio realizado en 2015 por la Conagua sobre la disponibilidad de agua en el acuífero del Valle de Mexicali[4], su recarga inducida es de 197.3 millones de m3/año, debido a la alta permeabilidad de los materiales geológicos que conforman el acuífero, constituyendo la principal fuente de recarga, sobretodo tras el revestimiento del Canal Todo Americano[5]. Por otra parte, de acuerdo al mismo estudio, la extracción de agua por bombeo en dicho acuífero es de 602 millones de m3, el cual es empleado principalmente para uso agrícola.

En cuanto el uso del agua para la generación de energía, aparte del uso no consuntivo de la hidroelectricidad, los principales proyectos energéticos que utilizan de forma consuntiva el agua son las centrales termoeléctricas (termoeléctrica convencional en base a combustóleo, ciclo combinado en base a gas natural, carboeléctricas, nucleoeléctricas, etc.), las cuales calientan el líquido para transformarlo a estado gaseoso y hacer funcionar las turbinas de vapor generadoras de electricidad. Asimismo, dichas centrales también utilizan el agua para enfriar los condensadores que transforman el vapor en líquido tras haber pasado por las turbinas generadoras. Ambos tipos de usos para la generación de energía (hidroeléctricas y termoeléctricas) producen diversas afectaciones socioambientales que podrían impactar de forma significativa al uso del líquido. Sin embargo, no son motivo de este artículo.

El uso público-urbano corresponde al agua entregada en las redes urbanas de agua potable. Uno de sus usos principales es en el ámbito doméstico, pero en este rubro también se incluye a industrias, comercios, instituciones públicas y servicios conectados a dichas redes, por lo que la cantidad destinada a cada ámbito es variable dependiendo de cada ciudad. En México, los organismos operadores (públicos, privados o mixtos) son las entidades encargadas del servicio de agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de aguas residuales en los municipios. En Baja California estos organismos son las comisiones estatales de servicios públicos. Cabe señalar que las ciudades son grandes consumidoras de agua, pero también grandes productoras de aguas residuales, por lo que el metabolismo urbano del agua constituye una compleja red de flujos hídricos interconectados, en constante movimiento, articulados a nodos de extracción, consumo, excreción y transformación del recurso. Dichos flujos también están conectados y superpuestos con otras redes, como la eléctrica, ya que sin este energético no es posible hacer funcionar el movimiento hídrico. La intensidad de los flujos de agua está relacionada con el tipo de ciudad a la que suministran y sus patrones de consumo hídrico.

Desde la implementación del Programa de Industrialización Fronteriza en 1965 y -sobretodo- tras la entrada en vigor del TLCAN en 1994, las ciudades de la Frontera Norte de México (FNM) se han transformado cada vez más en ciudades-industrias (como Mexicali y Tijuana), es decir, aglomeraciones espaciales de fábricas, fuerza de trabajo, servicios e infraestructuras (como medios de comunicación y transporte), todos articulados bajo el patrón industrial de exportación y especialización productiva, cuyo rasgo más característico -pero no único- es la industria maquiladora de exportación. Una característica central para la atracción de distintos tipo de industrias a la FNM, aparte de la mano de obra barata, la localización y otras ventajas naturales y comparativas, es el acceso a bajo costo a distintos tipos de materias primas, entre ellas, el agua. Más adelante volveremos sobre este tema.

Finalmente, el uso industrial de autoabastecimiento o uso en industria autoabastecida[6], tal como se encuentra registrado en el REPDA, corresponde a las concesiones de agua destinadas directa y exclusivamente a usuarios industriales. Es común que las industrias que poseen aguas concesionadas directamente, es decir, que no son suministradas por el organismo operador, sean industrias que están localizadas fuera del rango de alcance de la red de agua potable o que requieren grandes volúmenes de agua en sus procesos productivos, por lo que necesitan una toma directa de la fuente de agua. De esta forma, las industrias pueden consumir agua de los organismos operadores o de forma directa a través de una concesión de industria autoabastecida. De acuerdo a Conagua, las actividades industriales incluyen la minería, producción de electricidad, suministro de gas por ductos, así como la construcción e industrias manufactureras. En ambos tipos de agua (superficial y subterránea), los títulos de uso industrial rondan el 5% del volumen total, pero como vimos anteriormente, los usos urbanos también incluyen a usuarios industriales, por lo que la cantidad total usada en la industria no está reflejada en los datos del REPDA[7]. Para conocer a detalle este uso se tendría que revisar el padrón de usuarios de los organismos operadores y sus niveles de consumo.

Por otra parte, el otorgamiento de concesiones exclusivas (pozos y tomas) a industrias, les provee una fuente desregulada de extracción de agua. Esto se debe a que son las empresas mismas las entidades que se encargan de medir y reportar a Conagua sus niveles de extracción y uso del líquido, permitiéndoles manipular los volúmenes de medición de agua consumida y tratada para descargas.

En el ámbito industrial el agua es utilizada para usos sanitarios, labores de limpieza, transmisión de calor, producción de vapor o refrigeración; como materia prima que se incorpora a los productos; como disolvente en los diferentes procesos productivos; en la obtención de energía, entre otros. Las actividades industriales son el uso más contaminante del agua, al generar enormes volúmenes de aguas residuales que contienen concentraciones variables de metales pesados, solventes, residuos tóxicos u otros desechos, dependiendo del tipo de aplicación específica del líquido y de los procesos industriales relacionados. Dichas aguas son procesadas en plantas de tratamiento de aguas residuales (PTARs) o vertidas en el medio ambiente, en la tierra y corrientes o cuerpos de agua, como ríos, arroyos, lagos, o incluso, en el mar. Por otra parte, un beneficio que obtienen las empresas al recibir el servicio del agua desde los organismos operadores es el acceso al agua a un costo más barato (debido a que infraestructura hídrica es subvencionada por el conjunto de los demás usuarios) y el omitir la obligación de tratar sus propias aguas residuales.

La magnitud de la generación de aguas residuales por la industria se puede observar en la tabla 2, correspondiente a los volúmenes de descarga por tipo de uso. Vemos que las actividades industriales concentran la mayoría de las concesiones de descargas residuales (41%), seguido de la categoría “diferentes usos” (que también podría incluir a la industria), acuacultura y público-urbano (que abarca los usos doméstico, servicios, comercio e industria). En contraste, el uso agrícola representa el 0.03% del volumen total de descargas residuales. Cabe señalar que aunque existe un pago por derecho de descargas, no existen mecanismos reales de control y vigilancia sobre éstas, por lo que es relativamente fácil contaminar el medio ambiente con aguas de desecho[8]. El caso de la contaminación y devastación ambiental por la descarga de aguas residuales en Baja California es todo un tema que merece un estudio exclusivo. Para comprender el panorama nacional sobre este tema, recomendamos leer la demanda “Destrucción del sistema hídrico nacional”, presentada por la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales (ANAA) ante el Tribunal Latinoamericano del Agua[9].

Tabla 2: Descarga de aguas residuales por tipo de uso

Tipo de uso específico

Volumen de descarga anual

Porcentaje

INDUSTRIAL

11,581,954,286.01

40.98

DIFERENTES USOS

4,630,603,938.14

16.38

ACUACULTURA

4,561,164,571.73

16.14

PUBLICO URBANO

4,508,894,749.40

15.95

SERVICIOS

1,490,080,319.92

5.27

GENERACION DE ENERGIA ELECTRICA

1,442,820,000.00

5.11

PECUARIO

20,800,068.53

0.07

DOMESTICO

13,590,349.73

0.05

AGRICOLA

7,313,480.11

0.03

OTROS

3,707,904.00

0.01

AGROINDUSTRIAL

903,746.97

0.00

28,261,833,414.54

100%

Regresando a la base de datos del REPDA, los 30 mayores titulares de concesiones de explotación de aguas subterráneas para uso industrial autoabastecido (en los que Conagua incluye a los proyectos energéticos), ordenadas por volumen de extracción acumulado, están distribuidos de la siguiente forma, de acuerdo al sector productivo al que pertenecen: termoeléctricas (8), industria de alimentos y bebidas (6), geotermoeléctrica (4), petroquímica y refinación de petróleo (3), industrias del papel (3), minería (2), siderurgia (3) e industria química (1) (ver tabla 3).

Tabla 3: Principales 30 titulares de concesiones de aguas subterráneas para uso industrial a nivel nacional

Titular

Estado

Acuífero

Volumen (m3)

Concesiones

Sector

CFE – CERRO PRIETO

BC

VALLE DE MEXICALI

191,513,234.55

253

Energético (Geotermia)

CFE – CENTRAL TERMOELÉCTRICA Y CICLO COMBINADO FRANCISCO PÉREZ RÍOS TULA

Hidalgo

TEPEJI TULA ACTOPAN VALLE MEZQUITAL

60,612,192.00

29

Energético (Termoeléctrica)

MINERA PEÑASQUITO S A DE C V

Zacatecas

CEDROS/GUADALUPE GARZARON

46,287,380.00

83

Minería

CFE – CAMPO GEOTÉRMICO LOS AZUFRES MICH

Michoacán

MORELIA QUERENDARO/CIUDAD HIDALGO TUXPAN

44,000,000.00

70

Energético (Geotermia)

GEOTÉRMICA PARA EL DESARROLLO S A P I DE C V

Nayarit

VALLE IXTLAN AHUACATLAN/VALLE DE COMPOSTELA

43,800,000.00

20

Energético (Geotermia)

BUENAVISTA DEL COBRE S A DE C V

Sonora

RIO BACOACHI/RIO AGUA PRIETA/CUITACA

36,711,232.80

81

Minería

PONDERCEL S A DE C V

Chihuahua

CUAUHTEMOC

26,110,478.00

21

Industrias del papel

PEMEX REFINACION REFINERIA ING ANTONIO M AMOR

Guanajuato

IRAPUATO VALLE

24,332,961.00

36

Petroquímica y refinación de petróleo

CFE – CENTRAL TERMOELÉCTRICA CARBÓN II

Coahuila

ALLENDE PIEDRAS NEGRAS

20,530,882.00

15

Energético (Termoeléctrica)

COMPAÑÍA CERVECERA DE COAHUILA S DE R L DE C V

Coahuila

ALLENDE PIEDRAS NEGRAS

20,000,000.00

5

Industria cervecera

ALTOS HORNOS DE MEXICO S A DE C V

Coahuila

MONCLOVA

17,948,937.00

14

Siderurgia

COMPANIA CERVECERA DEL TROPICO S DE R L DE C V

Oaxaca

TUXTEPEC

16,984,320.00

5

Industria cervecera

CFE – CENTRAL TERMOELECTRICA VILLA DE REYES

SLP

VILLA DE REYES

16,805,217.00

17

Energético (Termoeléctrica)

CFE – CENTRAL TERMOELECTRICA SALAMANCA

Guanajuato

IRAPUATO VALLE

16,222,644.00

23

Energético (Termoeléctrica)

KIMBERLY CLARK DE MEXICO S A B DE C V

Querétaro

VALLE DE SAN JUAN DEL RIO

14,191,200.00

4

Industrias del papel

CFE – F V

Chihuhua

MEOQUI DELICIAS

13,540,800.00

6

Energético (Termoeléctrica)

CFE – C T SAMALAYUCA

Chihuahua

SAMALAYUCA

13,457,160.00

13

Energético (Termoeléctrica)

IMPULSORA AZUCARERA DEL TROPICO S A DE C V

Campeche

PENINSULA DE YUCATAN

13,100,000.00

6

Industria del azúcar

CRISOBA INDUSTRIAL S A DE C V

Michoacán

MORELIA QUERENDARO

11,037,600.00

1

Industrial del papel

PEMEX COMPLEJO PETROQUÍMICO NUEVO PEMEX

Chiapas

REFORMA

10,979,095.00

12

Petroquímica y refinación de petróleo

BEPENSA BEBIDAS S A DE C V

Yucatán

PENINSULA DE YUCATAN

10,026,572.66

59

Industria de bebidas

MÉXICO GENERADORA DE ENERGÍA S DE R L

Sonora

RIO FRONTERA

9,460,800.00

7

Energético (Termoeléctrica) (Para minera)

PEMEX GAS Y PETROQUÍMICA BÁSICA

Chiapas

REFORMA

9,411,240.00

10

Petroquímica y refinación de petróleo

CFE – C T GUADALUPE VICTORIA

Durango

VILLA JUAREZ

8,830,080.00

7

Energético (Termoeléctrica)

CFE – CAMPO GEOTÉRMICO CERRITOS COLORADOS JAL

Jalisco

AMECA

8,611,080.00

18

Energético (Geotermia)

TUBOS DE ACERO DE MEXICO S A

Veracruz

COSTERA DE VERACRUZ

8,580,000.00

8

Siderurgia (Fabricación de tubos de acero)

CERVECERIA MODELO S A DE C V

DF

ZONA METROPOLITANA DE LA CD DE MEXICO

8,256,051.00

10

Industria cervecera

COMPAÑÍA CERVECERA DE ZACATECAS S DE R L DE C V

Zacatecas

CALERA

8,216,579.00

14

Industria cervecera

INDUSTRIA DEL ALCALI S A DE C V

NL

CAMPO DURAZNO

7,777,600.00

10

Industria química

HYLSA S A DE C V

NL

AREA METROPOLITANA DE MONTERREY

7,301,345.00

11

Siderurgia

Como podemos observar en la tabla 3, en el uso industrial autoabastecido de aguas subterráneas se encuentra en primer lugar la Planta Geotermoeléctrica Cerro Prieto (PGCP) con 253 concesiones que suman más de 195 millones de m3. Dicha agua es extraída en forma de vapor del acuífero geotérmico del Valle de Mexicali, el cual se encuentra a más de 1000 metros de profundidad, por lo que su aprovechamiento no compite con el agua para uso agrícola, urbano e industrial. Dicho de otra forma, dichas aguas son extraídas de acuíferos distintos. Lo mismo ocurre para el caso de los lugares 4, 5 y 25 en la lista, correspondientes a diversas plantas geotermoeléctricas. A pesar de que la PGCP explota una unidad acuífera distinta la destinada al resto de los usos, su operación en el Valle de Mexicali a lo largo de más de 40 años ha provocado diversas afectaciones socioambientales, que incluyen la filtración de agua contaminada en los mantos freáticos, entre otras. Dichas afectaciones fueron analizadas en una publicación anterior.

Aparte de la geotermia, los proyectos de mayor uso industrial autoabastecido de agua subterránea a nivel nacional están relacionados con el sector energético, ya sea para la generación de termoelectricidad o como insumo en la industria petroquímica y refinación de petróleo en complejos de Pemex. De esta forma podemos observar por qué es tan importante la desregulación y privatización de los servicios y recursos hídricos -tal cual lo pretendía la Ley Korenfeld- como una medida fundamental para el impulso y funcionamiento de los proyectos energéticos privados licitados y legalizados con la (contra)reforma energética de 2013 y sus leyes secundarias. Otros usos industriales importantes son en la minería, industrias del papel y siderurgia. Todas estas actividades son altamente consumidoras de agua y altamente productoras de aguas residuales.

Por otra parte, es muy significativo que en esta lista se encuentren cuatro plantas cerveceras relacionadas con Grupo Modelo, las ubicadas en Nava, Coah. (Constellation Brands), Tuxtepec, Oax., Calera, Zac., y Ciudad de México. La planta de Coahuila es la de mayor volumen de extracción de agua de pozo en el país, con 20 millones de metros cúbicos anuales concesionados. Esta cantidad es justamente la que correspondería al llamado “Proyecto Gateway”, ubicado en Mexicali, el cual incluye la instalación de la planta de la Compañía Cervecera de Baja California, filial de Constellation Brands, ubicada en el ejido “El Choropo”. De acuerdo a los impulsores del proyecto la cervecera requerirá inicialmente 7 millones de m3 de agua anuales, pero de acuerdo a la información contenida en la manifestación de impacto ambiental de la planta (la cual no ha sido publicada aún), la operación total de la empresa requerirá 20 millones de m3, tal como la planta de Nava.

Según su sitio web, Grupo Modelo cuenta con siete plantas cerveceras en todo el país, con una capacidad instalada de producción de 60 millones de hectolitros anuales de cerveza[10]. Con la planta cervecera de Coahuila se producen 10 millones de hectolitros para su exportación y están proyectados producir otros 10 millones en su segunda fase, por lo que requerirá el doble de agua que utiliza en la actualidad. ¿Estarán proyectadas las mismas dimensiones para la planta en Mexicali?

Cabe señalar que el uso del agua en la industria de bebidas en general, y en la industria cervecera en particular, es un uso altamente consuntivo del agua, es decir, aparte del uso del agua para el funcionamiento integral de las plantas, la mayor parte del vital líquido utilizado en la producción es incorporado directamente como materia prima en el producto final. Por otra parte, el proceso de producción industrial de cerveza genera un efluente de agua con alta carga de materia orgánica, sólidos y otras sustancias, los cuales son tratados en plantas de tratamiento de aguas residuales incorporadas a los complejos industriales. De esta forma, para producir un volumen determinado de cerveza en una planta de este tipo, la suma de agua necesitada no sólo es el equivalente a la cantidad en líquido de cerveza producida (y al agua contenida en las demás materias primas), sino se le añade también una cantidad utilizada en la producción que se convierte en agua residual. Es por este motivo, que la industria de bebidas (y la de alimentos) tiene una huella hídrica de gran magnitud.

En el caso de la planta de Constellation Brands en el Valle de Mexicali, sus inversores estiman usar 3.5 litros de agua por cada litro de cerveza. De acuerdo a la MIA de la planta de dicha transnacional ubicada en Nava, Coahuila, la operación de la misma requiere un consumo de aproximadamente 1,666,667 m3/mes para dar servicio al proceso de producción y áreas auxiliares. De ese volumen, el 55-65% se convierte en aguas residuales, es decir, se produce mensualmente 1 millón de m3 de aguas de desecho, cantidad que es vertida en una planta de tratamiento y conducida al Río Escondido[11]. Por otra parte, es común que las empresas efectúen la venta del agua de reuso tratada en sus plantas (misma que ya no pueden utilizar debido al detrimento de su calidad) al campo, ciudad u otras industrias. Es así que el negocio del agua no sólo incluye la elaboración de productos en base a esta materia prima, sino también la venta de agua tratada. ¿Le venderá CB el agua de reuso devuelta a la CESPM o a los distritos de riego?

BAJA CALIFORNIA: DISTRIBUCIÓN, USO E INFRAESTRUCTURA DEL AGUA

Trasladándonos a Baja California, el estado cuenta principalmente con dos fuentes de agua: el agua superficial del Río Colorado y el agua subterránea almacenada en varios acuíferos. De acuerdo al Tratado Internacional de Aguas firmado entre México y Estados Unidos en 1944, a México le corresponden 1,850 millones de m3 anuales de las aguas del Río Colorado. Dicho río nace en las Montañas Rocallosas, en territorio estadounidense, y recorre aproximadamente 2,500 km, de los cuales sólo 160 km corresponden a territorio mexicano, para desembocar el Golfo de California. Abarca una cuenca de alrededor de los 632,00 km2 y colecta agua de los estados de Wyoming, Utah, Colorado, Nuevo México, Nevada, Arizona y California.

En cuanto al agua subterránea, el estado cuenta con 48 acuíferos, los cuales aportan en conjunto un volumen de 1,265 millones de m3. La mayoría de las unidades acuíferas están localizadas en el municipio de Ensenada (debido a su extensión). 18 de los acuíferos se encuentran en déficit y 9 están declarados como sobreexplotados. Entre estos últimos están los acuíferos del Valle de Mexicali, Valle de Guadalupe, Ojos Negros, Maneadero, Santo Tomás, Col. Vicente Guerrero y Valle de San Quintín, entre otros (ver mapa 3). Algunos de estos presentan intrusión salina debido a su sobreexplotación a la cercanía con el mar. De los 48 acuíferos, 29 están en veda rígida o reservada, por lo que no se autorizan nuevos aprovechamientos del recurso[12].

acuiferos_bc

Mapa: Disponibilidad y condición de acuíferos en Baja California y noroeste de Sonora.

De acuerdo a las estadísticas de REPDA la explotación de agua superficial en Baja California se distribuye de la siguiente forma de acuerdo al tipo de uso (datos en m3): agrícola (1,653 millones), público-urbano (120 millones), generación de energía (126 millones), industrial (67 millones; 63 millones corresponden al aprovechamiento de la laguna de evaporación de la Geotérmica Cerro Prieto, el cual estaba destinado a un proyecto que nunca se concretó. De esta forma, la cantidad para uso industrial autoabastecido quedaría en aproximadamente 4 millones), usos múltiples (45 millones), entre otros usos de menor escala. En cuanto al agua subterránea, el orden es: uso agrícola (946 millones), industrial (197 millones [que quitando lo correspondiente a la Geotérmica Cerro Prieto, es decir, 195 millones, quedarían tan sólo 2 millones]), múltiples (133 millones), público-urbano (76 millones), entre otros de menor volumen.

Para aguas superficiales de uso industrial autoabastecido a nivel estatal, las compañías más consumidoras son: Fábrica de Papel San Francisco, con 1,214,120 m3, Compañía Siderúrgica de California, con 931,947 m3; Ejido Chapala en San Quintín (no especifica a qué proceso industrial se refiere) con 315,000 m3; Servicios Textiles de Baja California, con 269,229 m3; Harinera de Maiz de Mexicali (Maseca), con 200,000 m3; Fevisa Industrial, con 51,775 m3; y Zahori, con 3,120 m3.

Los principales titulares de aguas subterráneas para uso industrial autoabastecido son, en primer lugar, la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma en Tecate, con 1,892,160 m3, seguido de la Minera Real de Ángeles (Mexicali), filial de Minera Frisco, con 1,103,760 m3, Pasteurizadora Jersey del Noroeste (TJ) con 479,092 m3, las embotelladoras Compañía General de Aguas (TJ), con 250,000 m3, y Compañía Embotelladora del Fuerte (TJ), con 187,680 m3, Fábricas Monterrey (Ensenada, fabricante de latas para la cervecera en Tecate) con 163,912 m3, entre otras.

zonas_agricolas_bc

Mapa: Zonas agrícolas en Baja California.

Zona Costa Grupo de cultivos

Mapa: Principales zonas productivas en Baja California. Sector Agropecuario. Fuente: SEFOA BC.

En cuanto al uso público-urbano, la asignación por organismo operador, es decir para las comisiones estatales de servicios públicos, se distribuye de la siguiente forma:

Organismo operador

Asignación de aguas subterráneas (m3)

Asignación de aguas superficiales (m3)

Total (m3)

CESPM (Mexicali)

92,444,684.48

8,388,000.00

100,832,684.48

CESPT (Tijuana y Rosarito)

94,013,584.00

80,100,000.00

174,113,584.00

CESPTE (Tecate)

7,735,075.00

0

7,735,075.00

CESPE (Ensenada)

43,120,591.50

1,646,689.00

44767280.5

Aparte de estas concesiones para uso público-urbano, encontramos en el REPDA un título de uso de aguas para la generación de energía eléctrica asignado a la CESPT, que ampara un volumen de uso de aguas superficiales de 126,144,000 m3, cuya fuente es el Acueducto Río Colorado-Tijuana (ARCT). Suponemos que la concesión está destinada al proyecto que consiste en la instalación de una planta hidroeléctrica en el municipio de Tecate, la cual utilizaría el potencial hidráulico del agua que baja por gravedad desde el punto de entrega del ARCT hasta la Presa El Carrizo[13].

Revisemos ahora los casos del uso del agua en Tijuana y Mexicali.

Tijuana: megaurbe-industria

agua_tj

Mapa: Aprovechamientos subterráneos y superficiales de agua y descargas de aguas residuales en Tijuana.

A través del portal de transparencia de BC, solicitamos a la CESPM y la CESPT la información respecto al suministro de agua para clientes industriales. La CESPM nos negó la solicitud de información, argumentando que la razón social de la empresa entraba dentro de la categoría de “datos personales” y que la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública imposibilita proporcionar dicha información. Por el contrario, la CESPT respondió positivamente nuestra petición y nos otorgó el padrón de sus clientes industriales, incluyendo el volumen de agua consumida y el importe por el mismo.

De acuerdo a los datos de la CESPT, en 2016 el volumen total de agua para clientes industriales proveído por dicho organismo es de 5,264,743 m3. Los 10 mayores clientes de este tipo en 2016 son, en orden de mayor a menor:

Empresa

Rubro

Consumo de agua (m3)

Toyota Motor Manufacturing BC S de RL de CV

Armadora de automóviles

336,475

Prime Wheel México S de RL de CV

Fabricación de rines de aluminio para automóviles

149,328

Rectificadores Internacionales SA de CV

Semiconductores de potencia

124,123

Carl Zeiss Vision Manufactura S de RL de CV

Elaboración de lentes de resina plástica

114226

Multiwin de Mexico SA de CV

Moldeo de metales para industria automotriz

81,023

Compañía General de Aguas S de RL de CV

Industria Embotelladora

80,823

Mabamex SA de CV

Fabricación y ensamble de juguetes

80,756

Pulidos Industriales SA de CV

Maquiladora metal-mecánica

74,970

C&J Tech Mexico SA de CV

Manufactura de gabinetes de plástico para TV y monitor

70,880

Medtronic Mexico S de RL de CV

Industria médica

61,202

Como podemos observar las mayores industrias consumidoras de agua son la industria automotriz (ensamble y fabricación de componentes para automóviles), electrónica, plásticos, metal-mecánica, embotelladoras y fabricación de equipo médico. Cabe señalar que la mayoría de estas industrias son filiales de empresas transnacionales que se han instalado en Tijuana principalmente tras la entrada en vigor del TLCAN y su producción está orientada primordialmente a la exportación.

Por otra parte, de acuerdo al REPDA, en Tijuana existen 16 títulos de aguas subterráneas para uso industrial autoabastecido que suman un total de 1,344,027 m3, cuyos titulares listamos más arriba (pasteurizadoras, embotelladoras, etc.). De esta forma, en base a estos datos calculamos que el uso industrial del agua en Tijuana se aproxima a los 6,600,000 m3.

Un gran volumen del agua que usa Tijuana, Tecate y Rosarito se conduce a través del Acueducto Río Colorado-Tijuana (ARCT), un ducto de 125 kilómetros de longitud que transporta el agua desde el poniente de Mexicali hasta finalizar en la Presa El Carrizo. El agua se bombea venciendo una altura de 1,061 metros a través de 6 plantas de bombeo. El transporte del agua de la Zona Valle a la Zona Costa a través de dicho acueducto requiere enormes cantidades de energía eléctrica para funcionar y por consiguiente, se elevan los costos del servicio en su destino. En 2015 la CESPT pagó 921 millones de pesos en electricidad a la CFE para bombear el agua a través del ARCT. Dicha agua proviene de asignaciones que tiene la CESPT provenientes del río Colorado, del acuífero del Valle de Mexicali y la Mesa arenosa de SLRC.

Plantas de bombeo ARCT

Imagen: Infraestructura y recorrido del Acueducto Río Colorado-Tijuana. Fuente: CEA BC.

Dado que la cuota de agua asignada a la CESPT no alcanza a cubrir la creciente demanda de agua de la población, industria y servicios de Tijuana y Rosarito, el organismo operador tiene que buscar fuentes adicionales para obtener el líquido. Estas fuentes tienen dos orígenes: Mediante un convenio, Mexicali envía a Tijuana el agua que no utiliza proveniente del Río Colorado. A través de este acuerdo, en 2015 la CESPT recibió 19 millones de m3 extras y en 2016 sumaron 13 millones de m3 más. El otro origen es la renta de derechos de agua a agricultores del Valle de Mexicali, es decir, agua de riego destinada a las parcelas. Entre 2014 y 2015 la CESPT compró 20 millones de m3 adicionales a través de esta vía para cubrir la demanda del líquido en su área de servicio. Estas transacciones son intermediadas por la empresa Distrito de Riego del Río Colorado S. de R.L., y constituye un millonario negocio con operaciones desreguladas y poco transparentes[14]. Es así que el agua de riego del Valle de Mexicali se convierte en una mina de oro -de oro azul-, cuyo mercado principal es la Zona Costa (y quizá California, después). ¿Quiénes se benefician con este negocio? Esta respuesta merecería otra investigación dedicada y exclusiva.

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grafica_vol_arct

En las imágenes anteriores podemos observar el incremento y variación del volumen entregado desde 1982 a Tijuana y Tecate a través del acueducto. De acuerdo a estos datos, la cantidad de agua enviada a Tijuana se incrementa constantemente a mediados de los 1980s y se duplica de 1994 a 1996, años que coinciden con la entrada en vigor del TLCAN. De ahí se sostiene una variación con tendencia a la alza hasta 2007 y tras la crisis económica de 2008-2009 se ve una disminución abrupta en el volumen transportado (mismo que corresponde con la fuga de empresas), recuperándose a partir de 2010. Es de esta forma que podemos observar cómo la demanda de agua coincide con el comportamiento del metabolismo industrial en Tijuana (y del consiguiente metabolismo poblacional). Entre sus múltiples efectos, el TLCAN produjo un gigantesco flujo migratorio de sur a norte del país y del campo a las ciudades, sobrepoblación que alimentó el ejército industrial de reserva en las urbes-industrias, condición que se traduce en sobreoferta de fuerza de trabajo “superexplotable”. Bajo esta lógica, la particularidad localizacional de Tijuana no sólo se reduce a su condición de frontera y a la captación de flujos migratorios (de sur a norte y de norte a sur, con la expulsión de migrantes), sino incluye el hecho de ser frontera con la costa de California y formar parte del megacorredor Los Ángeles-San Diego (polo de atracción de mano de obra migrante y a su vez, eje de la instalación y articulación de todo tipo de industrias e infraestructuras que traspasan al sur de la línea divisoria y que dan salida al Pacífico a las mercancías provenientes de la región del este estadounidense). Este es otro gran tema que valdría el esfuerzo analizar en un artículo exclusivo.

Es así que observamos cómo el ARCT constituye la infraestructura material para extraer agua de Mexicali y SLRC y transferirla a la Zona Costa con la finalidad de alimentar a la mega-urbe de Tijuana, a la industria instalada en la región y a los proyectos turísticos en la franja costera. Metabolismo dirigido hacia la mercantilización del líquido.

Mexicali: agro-industria y energía

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Mapa: Aprovechamientos subterráenos y superficiales de agua y descarga de aguas residuales en Mexicali.

Los principales usuarios del agua en Mexicali son los módulos de riego. El Distrito de Riego del Río Colorado (014) cuenta con veintidós módulos de riego, de los cuales diecinueve se encuentran ubicados en el Valle de Mexicali y tres en el Valle de San Luis Río Colorado (ver mapa). Este distrito es considerado la quinta zona agrícola de mayor importancia en el país y se extiende en un área de 208,000 hectáreas. Cuenta con un sistema de canales de 2,902 km y un sistema de drenes de 1,662 km[15]. Está compuesto por 95 ejidos, varias colonias agrícolas y el resto tierras de propiedad privada (ver mapa).

distritos_riego

Mapa: Zona agrícola y módulos de riego – Distrito de Riego 014 Río Colorado.

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Mapa: Tipos de propiedad del suelo en Mexicali.

Tal como mencionamos anteriormente, el agua asignada a los módulos de riego constituye una fuente de oro azul, con la que se comercializa el líquido en la zona costa. Pero la problemática del negocio del agua en el Valle de Mexicali es más extensa que esta modalidad de mercantilización. Existen múltiples denuncias de agricultores del valle que exhiben el acaparamiento del agua, la desigual distribución de las cuotas de riego, la desregulación en la extracción del líquido y la operación de pozos ilegales en el área del distrito. En una reciente publicación[16], se denuncia que 40 grandes productores, la mayoría extranjeros, están acaparando el 85% de las tierras productivas del valle (más de mil hectáreas rentadas), las cuotas de agua de los módulos de riego y el agua destinada a productores independientes. Se señala, además, que desde junio del año pasado no se ha entregado la cuota de agua que le corresponde de las dotaciones a los campesinos denunciantes, además de que no se han respetado las programaciones de entrega. Mientras que con la finalidad de justificar la cantidad de agua solicitada por Constellation Brands, se repite una y otra vez el argumento de que en el Valle de Mexicali existe un enorme dispendio del líquido en la agricultura, agricultores denuncian la situación de falta de agua y la existencia de un acaparamiento y sobreexplotación del recurso por grandes productores. Con esta información, volvemos a la misma pregunta antes formulada: ¿Quién se beneficia con el negocio del agua en el Valle de Mexicali?

Pasando al terreno industrial, de acuerdo al sitio Invest In Baja de la Secretaría de Desarrollo Económico de Baja California, en Mexicali se localizan empresas altamente consumidoras de agua en sus procesos, debido a la abundancia y bajo costo del líquido[17]. En dicho portal se afirma que el municipio de Mexicali cuenta con las tarifas más bajas en comparación con el resto de los municipios del estado. Más aún, según la información disponible en la página web del proyecto Centinela Industrial Park[18] (antes Silicon Border), en Mexicali el costo promedio por metro cúbico de agua es de 80 centavos de dólar, mientras que del otro lado de la frontera es de casi 2 dólares, siendo en gran parte agua de la misma fuente, es decir, del Río Colorado. Esta condición constituye una ventaja comparativa central para la atracción de inversiones del tipo industrial, sobretodo de industrias con gran demanda de agua.

De acuerdo a los datos del REPDA, para el uso industrial autoabastecido en Mexicali se tiene concesionado un volumen de 2,884,660 m3 de aguas superficiales y 1,537,239.5 m3 de aguas subterráneas, sumando un volumen total de 4,421,899.5 m3. En el conjunto de usuarios industriales autoabastecidos de aguas del Río Colorado destaca en primer lugar la Fábrica de Papel San Francisco (1,214,120 m3), seguido de la Compañía Siderúrgica de California (931,947 m3), Servicios Textiles de Baja California (269,229 m3), Harinera de Maiz de Mexicali (Maseca, con 200,000 m3), Fevisa Industrial (51,775 m3) y Zahori (31,200 m3). SuKarne tiene asignado un volumen de 186,389 m3 para uso agrícola, aunque su uso es fundamentalmente industrial. Respecto al uso industrial autoabastecido de agua de pozos en el REPDA aparece como principal usuario la Minera Real de Ángeles (filial de Frisco y propiedad de Carlos Slim) con 1,103,760 m3, seguido de otras concesiones menores.

En base a los datos proporcionados por la CESPM, para 2016 la distribución de agua por el organismo operador se divide de la siguiente forma de acuerdo al tipo de cliente:

Tipo de cliente

Número de clientes

Volumen (m3)

Doméstico

312,106

64,506,000

Comercial

19,924

7,912,328

Industrial

172

4,162,747

Sector público

2,635

7,120,347

Total

334,837

83,701,422

De acuerdo a los datos del REPDA, la CESPM tiene asignados 100,832,684 de m3, de los cuales 92,444,684 son aguas subterráneas provenientes de tres acuíferos: Valle de Mexicali, San Felipe-Punta Estrella y Valle de SLRC; además de 8,388,000 aguas superficiales.

Acuífero

Asignaciones

Volumen asignado (m3)

Valle de Mexicali

11

5,320,084.48

San Felipe-Punta Estrella

5

5,124,600.00

Valle de SLRC (Mesa arenosa)

30

82,000,000

Si sumamos el volumen de agua suministrado a clientes industriales por la CESPM, más el volumen de agua concesionada para industrias autoabastecidas, obtenemos un total de 8,584,646.5 de m3 de agua utilizados por la industria en el municipio. Estos datos sustentan la afirmación de que en Mexicali se localizan industrias altamente consumidoras de agua, ya que en Tijuana el total de agua estimado para uso industrial es de 6,600,000 m3, siendo que este municipio cuenta con más del doble de plantas industriales que Mexicali[19].

Por otra parte, con esta información podemos darnos cuenta de la magnitud de la explotación del agua que busca la planta cervecera de la transnacional Constellation Brands en Mexicali. En su primera etapa, dicha planta consumirá el 81% del total del agua usada actualmente por el conjunto de industrias instaladas en Mexicali. Más aún, si logra obtener los 20 millones de metros cúbicos que busca para producir 10 millones de hectolitros de cerveza, Constellation Brands consumirá más agua que toda la industria de Mexicali y Tijuana juntas.

De acuerdo a las estadísticas reportadas por el gobierno del estado, en Mexicali existen aproximadamente 190 plantas maquiladoras (lo que se acerca a la cifra reportada por la CESPM respecto al número de sus clientes pertenecientes al sector industrial, más las industrias autoabastecidas reportadas por el REPDA), las cuales emplean a 55,857 personas[20]. Según Constellation Brands, su planta en Mexicali generará 750 empleos directos, que sumados a los empleos indirectos que producirá, darían un aproximado de 4000 nuevos empleos (cifras estimadas con la producción de 10 millones de hectolitros)[21]. Si esta información es correcta, la tasa de uso de agua por empleo generado por la transnacional en Mexicali será de 5 mil m3 por empleado, considerando los 4000 trabajos, o de 26 mil m3 por trabajador, si consideramos sólo los 750 empleos. En contraste, la tasa de uso de agua por empleo para el conjunto actual de industrias en Mexicali (tomando los datos de 2016), es de aproximadamente 154 m3 por trabajador. Es decir, Constellation Brands tendrá una tasa de uso de agua por trabajador que es 168 veces mayor que la tasa de TODAS las industrias de Mexicali juntasSi el agua es factor de competitividad, de atracción de inversiones y de generación de empleo, ¿no les parece poco competitivo traer una empresa que consumirá esa cantidad de agua generando tan pocos nuevos puestos de trabajo en comparación con el uso del agua del resto de las industrias instaladas en el estado?

Otro usuario de agua importante son las industrias generadoras de electricidad instaladas en la región. Justo en Mexicali es donde se han concentrado los proyectos generadores de electricidad, principalmente para su exportación a California, como lo son las centrales de ciclo combinado de las transnacionales Intergen (La Rosita) y Sempra (Mexicali). Además, como ya vimos, el principal insumo de la Planta Geotérmica Cerro Prieto también es el agua, pero en forma de vapor y extraída del acuífero geotérmico del Valle de Mexicali, agua que no “compite” con el resto de los usos. De acuerdo con información de su sitio web, la CESPM vende agua residual tratada a las termoeléctricas para la generación de energía eléctrica de exportación. No tenemos más información al respecto, ya que la CESPM nos negó la información respecto al consumo de agua para clientes industriales. Aquí existe otro tema a investigar.

AGUA, SUPEREXPLOTACIÓN Y ESPECIALIZACIÓN PRODUCTIVA

Utilizamos deliberadamente la palabra superexplotación en el título de este artículo para explicar la forma predominante en que la fuerza de trabajo es explotada en las economías dependientes, como lo es México y su frontera norte, y su relación con la explotación del agua. La categoría de superexplotación es el concepto central de la Teoría de la Dependencia (TD), cuya principal obra de referencia es el libro “Dialéctica de la Dependencia” del brasileño Ruy Mauro Marini. Las superexplotación es el pago de la fuerza de trabajo por debajo de su valor y es el modo particular en el que se sustenta la reproducción del capital en las economías dependientes[22].

Para Marini el fundamento de la dependencia en América Latina es justamente la superexplotación del trabajo. Esta particular forma de explotación surge de la manera en la que los países latinoamericanos se insertan como naciones independientes[23] en el mercado mundial, esto es, como productores y exportadores de materias primas y alimentos y compradores de bienes manufacturados, continuando así su función dentro de la división internacional del trabajo adquirida durante la colonia. Esta especialización productiva de las economías periféricas en torno a productos primarios dio sustento a la industrialización de las economías centrales, al proveerles medios de subsistencia y materias primas baratas, mecanismo que posibilitó la reducción del costo de reproducción de su fuerza de trabajo, permitiendo a los capitales de dichos países obtener mayores tasas de plusvalía (al abaratar la mano de obra sin tener que modificar sustancialmente los salarios) y desarrollar una producción tecnológicamente más avanzada. Como contraparte, en las economías periféricas se profundizó el subdesarrollo al concebir a la fuerza de trabajo local más como fuente de plusvalía que como fuente de realización de la riqueza producida, es decir, al privilegiar los mercados exteriores (y por lo tanto, el consumo de la población en dichos mercados) la función del trabajador local se centró mayormente en la producción y no en el consumo, permitiendo a los capitales locales la remuneración de la fuerza de trabajo por debajo de su valor. ¿Qué significa “por debajo de su valor? A grandes rasgos, en el capitalismo la explotación “simple” o “normal” supone que del total del valor generado por el trabajador en el proceso de producción, una parte se destina a remunerar la fuerza de trabajo y reponer su desgaste[24], y la otra, el plusvalor, es apropiada por el dueño de los medios de producción. Una segmento del valor generado convertido en ganancia es retornado al trabajador en forma de salario, y el valor del salario se establece en base al costo medio de reproducción del trabajador (que incluye a su familia), no sólo en términos de las necesidades fisiológicas y de subsistencia, sino también de las necesidades culturales, sociales, simbólicas, etcétera. La superexplotación es la violación de esta ley o supuesto, es decir, la remuneración de la fuerza de trabajo no alcanza a cubrir su desgaste (a lo largo del ciclo vital del trabajador), o dicho de otra forma, genera una situación de reproducción atrofiada o sub-reproducción. Este mecanismo se lleva a cabo de tres formas distintas: aumentando la duración de la jornada laboral, incrementando la intensidad del trabajo sin una elevación correspondiente del salario o reduciendo el fondo de consumo del trabajador. Esto se traduce, por ejemplo, en salarios de miseria, hacinamiento, pobreza, malnutrición, degradación de la salud, destrucción de la seguridad social, eliminación y reducción de pensiones y prestaciones, consumo de medios de subsistencia de baja calidad, etcétera. Es decir, la superexplotación genera un deterioro general de las condiciones de vida de los trabajadores.

A través de estas dinámicas, las economías desarrolladas y las dependientes se articulan en el mercado mundial bajo una configuración en la que se establecen intercambios desiguales entre ambas. Las economías dependientes transfieren productos con mayor cantidad de tiempo de trabajo aplicado (o mayor desgaste de la fuerza de trabajo), a cambio de productos con menor trabajo cristalizado (o menor desgaste), los cuales aparecen en el mercado como equivalentes a los primeros. Bajo esta lógica, las economías centrales se apropian de valor y de trabajo de las economías no industriales, sustentando y extendiendo la dependencia de éstas últimas. Esta forma de intercambio constituye uno de las variados mecanismos en los que las relaciones mercantiles ocultan o mistifican relaciones desiguales. Por otra parte, Marini señala que ambas formas de explotación tienden a combinarse a lo largo del desarrollo capitalista, produciendo economías nacionales en donde tiende a predominar o tener mayor incidencia una sobre la otra. En el caso de América Latina y su tendencia a la producción para la exportación, la superexplotación ha sido la forma dominante de explotación de la mano de obra asalariada.

Los patrones de reproducción del capital con tendencia exportadora que posibilitan la superexplotación local han predominado desde el siglo XIX en las economías latinoamericanas, con breves periodos de excepción como lo fue la etapa de desarrollismo o el llamado modelo de sustitución de importaciones que propició la II Guerra Mundial y el desarrollo económico posterior, periodo conocido como “los años dorados del capitalismo”. Tras la crisis de sobreacumulación de fines de los años 1960s, que condujo al agotamiento del patrón de producción fordista y el estancamiento de la economía de posguerra, se produce una recomposición del metabolismo global del capital como mecanismo para contrarrestar la caída de la tasa de ganancia ante la crisis. Esto conduce una reestructuración de la producción a nivel mundial caracterizada por la fragmentación y dispersión hacia territorios periféricos (o dependientes) de eslabones del proceso productivo en los que se requiere una enorme cantidad de fuerza de trabajo aplicada y muy bajo nivel tecnológico, es decir, que operan con una gran intensidad en el uso de la mano de obra y poca tecnología, mientras que en los países desarrollados se concentraron los eslabones tecnológicamente más complejos y de diseño, con menos intensidad de desgaste laboral. Un rasgo particular de este proceso fue el surgimiento de la industria maquiladora, que es un tipo de industria de ensamble para la exportación enclavada en los países dependientes, comandada por el gran capital transnacional y caracterizada por ser una industria móvil y de fácil deslocalización territorial (también llamada industria de “pies ligeros”). Este tipo de industria se desplaza por el mundo buscando mano de obra barata (superexplotable), materias primas de bajo costo (como el agua) y otras ventajas localizacionales. En México su instalación comenzó a fines de 1960s, justamente en la frontera norte y se profundizó y extendió en el resto del país con la adopción del neoliberalismo en la década de los ochentas y fundamentalmente, con la entrada en vigor del TLCAN. El destino principal de la industria de exportación mexicana es Estados Unidos, mientras que en la escala regional de las Californias, gran parte de las exportaciones de Baja California tienen como destino el mercado californiano. Asimismo muchas de las industrias locales en territorio bajacaliforniano se articulan funcionalmente con segmentos productivos enclavados en California.

Jaime Osorio ha llamado a patrón exportador de especialización productiva[25] a la recomposición y reestructuración del metabolismo productivo articulado en la periferia. La especialización productiva de los territorios significa que el nuevo patrón exportador se sostiene sobre algunos ejes, sean actividades agrícolas, extractivas, industriales (primordialmente ensamble o maquila) y de servicios (como call centers, etc.), sobre los cuales las diversas economías regionales poseen ventajas naturales o comparativas en la producción y el comercio internacional. En lo que respecta al eje industrial, la función exportadora consiste en el establecimiento de segmentos de grandes cadenas productivas globales (segmentos en los que se usa una gran cantidad e intensidad de mano de obra) bajo la dirección de empresas multinacionales que controlan la producción desde sus casas matrices localizadas en los países desarrollados. La contraparte a este patrón sería el impulso de una economía dinámica con encadenamientos productivos locales o nacionales, orientada al desarrollo, a la diversificación de la producción, elevando la productividad mediante la introducción y apropiación de tecnología y a su vez aumentando el poder de consumo de la población asalariada, todo bajo un modelo de desarrollo sustentable y soberano. Este es otro tema que valdría la pena profundizar.

Como lo analizamos en este artículo, en la producción maquiladora y de ensamble localizada en Baja California se aplica una cantidad sustancial de agua, especialmente en la industria ubicada en Mexicali. Dicha agua es incorporada al producto final como agua virtual[26] o huella hídrica, es decir, como la cantidad de agua usada consuntivamente en el proceso de producción. Pero el patrón exportador no se reduce a la industria de ensamble, sino incluye también a la agroindustria de exportación, como la llevada a cabo en el Valle de Mexicali[27], Valle de San Quintín y otros espacios agrícolas locales de menor escala. De esta forma, se podría afirmar que Baja California (y México) ya lleva tiempo exportando agua, pero no de forma directa, sino de forma virtual, es decir, mediante la huella hídrica contenida en los productos exportados. Lo mismo ocurre con la electricidad. Cada producto exportado tiene una cantidad de electricidad incorporada en el proceso de producción (al ser la electricidad condición general de producción en la actualidad), la cual también la podemos referir como electricidad virtualDesde 2001 Baja California exporta a California electricidad no sólo  virtual, sino también de forma directa a través de líneas de transmisión conectadas a proyectos energéticos en la Zona Valle, como las termoeléctricas de Sempra e Intergen y el parque eólico en la Rumorosa. Cabe señalar que, como lo constatamos en este texto, la producción de energía eléctrica requiere también enormes cantidades de agua en su operación, por lo que la exportación de energía directa también incluye una masa aplicada de agua virtual. De esta forma, redondeando la idea, la economía bajacaliforniana comandada por la industria de exportación contiene no sólo valor extraordinario generado por mano de obra superexplotable, sino también incluye energía virtual y fundamentalmente, agua virtual, es decir, agua barata aprovechada como una ventaja comparativa para la producción industrial (manufacturas, ensamble, agricultura, energía, etc.).

En la actualidad, el gobierno estatal y las transnacionales buscan no sólo exportar agua de forma virtual, sino pretenden exportarla también de manera directa a través de la construcción de infraestructura hídrica para la producción y exportación, en concreto, con la planta desalinizadora de Rosarito y los acueductos que transportarían el agua desalinizada al punto de entrega fronterizo de la Mesa de Otay (proceso legalizado binacionalmente con el Acta 323 del CILA). De esta forma -sintetizando lo expuesto-, exportamos algodón, hortalizas, minerales, manufacturas, energía eléctrica, gas y ahora, agua. En Baja California se ha venido desarrollado una transición en el patrón exportador de reproducción del capital, al iniciar como una economía centrada en el patrón agro-minero exportador, añadiendo después la especialización productiva industrial con la maquila de exportación y finalmente, incluyendo ahora un patrón hidro-energético de exportación. Como mencionamos en una publicación anterior, nos parece paradigmática la dinámica de instalación de infraestructura energética en territorio bajacaliforniano tras la crisis energética de California de 2000-2001. Ahora, tras la crisis de agua que atraviesa desde 2012 el Golden State, se impulsan la construcción de infraestructuras hídricas de exportación. Por ello afirmamos que Baja California posee una función neutralizadora frente a las crisis recurrentes de la Alta California.

Entonces, regresando al título del artículo, aunque la superexplotación se aplique al trabajo, creemos que es importante traer a la reflexión crítica esta forma particular de explotación y de desarrollo económico enclavada en Baja California y México, ya que el agua es utilizada en procesos en los que se superexplota el trabajo y es ofertada a los capitales extranjeros como una ventaja comparativa, que de la mano de la especialización productiva instalada con la industria de ensamble y agroindustria para la exportación, los recursos y servicios baratos y la posibilidad de contaminar el medio ambiente, profundizan la dependencia de Baja California y de México respecto a Estados Unidos y otros países desarrollados y degradan las condiciones de vida del pueblo bajacaliforniano. Es este el modelo de desarrollo que impulsa el gobierno neoliberal de Baja California, un desarrollo dependiente y sub-soberano, en el que quienes deciden realmente, quienes ejercen comando y control, son las empresas transnacionales.

En los discursos oficiales la elevación de la capacidad exportadora de la entidad, tanto de manufacturas como de electricidad y agua, se presenta como un signo de fortaleza económica y desarrollo próspero. Por el contrario, de acuerdo a nuestro análisis, la expansión de la capacidad exportadora de Baja California responde, no a las necesidades de un proyecto de desarrollo autónomo y soberano, sino fundamentalmente a los requerimientos del nuevo patrón de reproducción del capital, a la subordinación de la región al gran capital estadounidense y a la neutralización de las crisis de California, mecanismos que acentúan la condición de dependencia de la región y del país.

El agua es el insumo más fundamental no sólo para la producción, sino para la reproducción social, es decir, para la vida; el bien que le da sentido a que estemos en estas tierras y a su vez, el principal recurso estratégico de Baja California. Centrar su uso en procesos económicos que además de superexplotar la fuerza de trabajo, depredar los recursos naturales y contaminar el medio ambiente, generan y profundizan la dependencia nacional, es, ni más ni menos que, traición a la patria.

*Nota: Este texto de análisis se sustenta en gran parte por insumos de la investigación que estoy realizando para la Maestría en Geografía, mismos que he considerado importante publicar y adecuar a temas relevantes en la actualidad para las luchas populares en Baja California, como lo son el negocio del agua, las infraestructuras hídricas impulsadas mediante APPs, las empresas transnacionales involucradas, los megaproyectos, entre otros. Hay muchos temas más por investigar, por ello es necesario la articulación de grupos de investigación críticos e interdisciplinarios, pero fundamentalmente de organización local de base, porque sólo con la inclusión del conocimiento local y popular, con un diálogo de saberes formales y saberes populares, podremos complementar tanto el diagnóstico, como el proyecto que enfrente y haga temblar al gobierno neoliberal y a las poderosas empresas transnacionales que buscan apoderarse del territorio y la geografía de Baja California.

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REFERENCIAS


[2] La base de datos del REPDA contiene 498,534 registros de concesiones y 692,992 anexos.

[3] De esta forma, el englobar todas las actividades agrícolas en el término “agricultura” oculta el hecho de que hay distintos tipos y escalas de explotación de la tierra para la producción agrícola. No es lo mismo un campesino sembrando una milpa para autoconsumo, que una compañía agroindustrial sembrando miles de hectáreas de un solo cultivo. Una gran parte de los alimentos que consumimos provienen de la agroindustria, y sobretodo de grandes empresas transnacionales que monopolizan los mercados y acaparan tierras a nivel nacional y mundial. También es importante mencionar que no todo lo que se produce en el campo tiene como fin la alimentación, sino que en los últimos años se ha venido incrementando la producción de cierto tipo de cultivos que tienen como finalidad generar biocombustibles, como el biodiésel, biogás, entre otros.

[4] Conagua. Actualización de la disponibilidad media anual de agua en el acuífero Valle de Mexicali (0210), Estado de Baja California. Publicado en el DOF el 20 de abril del 2015. En línea en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/103411/DR_0210.pdf 

[5] Tras el encementado del Canal Todo Americano (All American Canal) se dejaron de recibir alrededor de 80 hm3 de aguas que se filtraban hacia la parte norte del acuífero del Valle de Mexicali.

[6] Industria abastecida significa industria que extrae directamente el agua y no la obtiene a través de un intermediario como los organismo operadores.  http://www.conagua.gob.mx/CONAGUA07/Contenido/Documentos/Capitulo_3.pdf 

[7] Conagua, Atlas del agua en México 2016: http://201.116.60.25/publicaciones/AAM_2016.pdf 

[8] Andrés, Barreda. “La privatización del agua y sus servicios en México”. En: En defensa del agua. SME-Casifop-Ítaca, 2005.

[11] Título de descargas de agua residual para la planta de Nava, Coahuila: http://app.conagua.gob.mx/TituloRepda.aspx?Id=06COA113828/24IMGE05|0|3|S 

[15] Hinojosa-Huerta, O., & Carrillo-Guerrero, Y. (2010). La Cuenca Binacional del Río Colorado. Las Cuencas Hidrográficas de México: Diagnóstico e Priorización. Ed. Arturo Garrido Pérez. México, DF: Pluralia Ediciones e Impresiones, 180-189. http://www2.inecc.gob.mx/publicaciones2/libros/639/rcolorado.pdf 

[16]  García, Alejandro. “Denuncian despojo de agua al amparo de Conagua, en el Valle de Mexicali.”, en Monitor Económico, 25/09/2017. En línea en: http://monitoreconomico.org/noticias/2017/sep/25/denuncian-despojo-de-agua-al-amparo-de-conagua-en-el-valle-de-mexical/ 

[23] Tras proclamar su independencia en el siglo XIX y posteriormente.

[24] Que perciba un salario suficiente para sustentar su vida diaria y futura, pero que a su vez no le permita adquirir medios de producción para que continúe siendo un trabajador asalariado. Esto significa que el salario debe cubrir lo necesario para que el obrero se  “reproduzca como trabajador”.

[25] Jaime Osorio, “El nuevo patrón exportador de especialización productiva en América Latina”. En línea en: http://std.iiec.unam.mx/system/files/El%20nuevo%20patr%C3%B3n%20exportador%20de%20especializaci%C3%B3n.pdf 

[27] Cabe señalar aquí que la agricultura del Valle de Mexicali, desde sus inicios ha sido de exportación e incluso, tras un breve intento de diversificación, integración y orientación al mercado nacional emprendido por el gobierno de Lázaro Cárdenas, la producción agrícola continuó siendo orientada a los mercados exteriores, principalmente, a California y el resto de Estados Unidos.

 

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Un comentario en “La super-explotación del agua en Baja California

  1. Pingback: A multinational brewer wants the water of the Mexican desert hit by the drought - Business Monkey News

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