Análisis

Baja 1000: neocolonización turística todo terreno

 

La carrera off-road Baja 1000 edición 2018 se llevó a cabo del 14 al 18 de noviembre en el municipio de Ensenada, Baja California. Aunque la competencia se realiza anualmente, en esta edición ocurrió algo inédito: SCORE International, la empresa que organiza la carrera, presentó por primera vez en tiempo y forma una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) modalidad particular para evaluar las potenciales afectaciones ambientales del recorrido de los vehículos todo-terreno que participan en la competencia[1]. La Semarnat negó la autorización en materia de impacto ambiental, debido a las afectaciones provocadas previamente sobre el Área Natural Protegida (ANP) Valle de los Cirios y otras inconsistencias, y ordenó la “Suspensión Total Temporal” del evento, pero aún así, sin el permiso, la carrera se llevó a cabo, violando la  Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA), la ley de Responsabilidad Ambiental y el programa de manejo del Área Natural Protegida.

¿Estuvieron enteradas de esta situación las autoridades de los diferentes niveles de gobierno localizadas en Ensenada? Sí. A sabiendas de la negación del permiso ambiental y la orden federal de suspender el evento, autoridades municipales, estatales y federales, incluyendo elementos de las policías municipal, federal y ministerial, además de bomberos, Marina y Ejército, se hicieron presentes y colaboraron en la realización de la carrera[2].

Al conocer esta noticia, nos surgieron varias dudas respecto a la famosa competencia: ¿Qué tan importante es este evento y la empresa que lo organiza para que pase por encima de las leyes ambientales mexicanas ? ¿Ha ocurrido esta  situación antes, es decir, que la Baja 1000 se lleve a cabo sin permiso de impacto ambiental y que autoridades no sólo no hagan nada al respecto, sino que colaboren con su organización? ¿Qué intereses políticos y económicos existen detrás de la carrera para permitir esto? ¿Qué beneficios aporta a Baja California? ¿Cuáles son sus afectaciones sociales y ambientales? Intentaremos aportar algunos elementos para responder estas interrogantes y además justificar el título de este artículo, esto es, que las carreras todo-terreno son formas de neocolonización turística de la Baja California.

Antes de iniciar, hacemos una anotación: para consultar una investigación más detallada sobre las implicaciones socioambientales de la Baja 1000, recomendamos el trabajo titulado “Implicaciones sociales y ambientales en las carreras fuera de carretera en la península de Baja California”[3], presentada por Alertt Vidarte Rodríguez para obtener el grado de maestría en Administración Integral del Ambiente en el Colegio de la Frontera Norte, la cual se puede consultar en este enlace. De hecho, mucha de la información aquí presentada proviene de dicho estudio.

Ahora sí, empecemos por el principio, ¿de dónde surgen estas carreras?

Los inicios bélicos de una carrera

En 1962, los estadounidenses Dave Ekins y Bill Robertson Jr. realizaron un recorrido-competencia en motocicleta de Tijuana a La Paz, midiendo su tiempo a través de los sellos de las oficinas de Telégrafos localizados en el trayecto. Ekins concluyó la ruta en 39 horas y 54 minutos, mientras que Robertson demoró una hora más, de acuerdo a los sellos telegráficos. En los siguientes cinco años, la ruta se convirtió en una carrera informal, utilizando el mismo sistema de medición de tiempo, y a la que poco a poco se incorporaron corredores en vehículos con cuatro ruedas. La distancia entre Tijuana y La Paz es de aproximadamente 1,500km, es decir, casi 1000 millas. De ahí proviene el número del nombre “Baja 1000”, el cual hace alusión, no al sistema métrico decimal, sino al sistema inglés.

Las competencias empezaron a atraer a numerosos competidores a la Península. Uno de estos fanáticos de quemar petróleo a toda velocidad fue Ed Pearlman, un ex-marine del Valle de San Fernando, California, quien había pertenecido a la Flota del Pacífico en la II Guerra Mundial y durante su estancia en la Isla de Guam organizó carreras en jeeps con la participación de las tropas en activo, “para levantar la moral”[4]. Cabe señalar que el surgimiento de los vehículos “todo terreno” fue una necesidad de las guerras de la primera mitad del siglo XX, en la búsqueda de superioridad militar ante terrenos agrestes, tecnología que posteriormente se utilizó con otros fines, entre ellos, el “deporte” off-road. Pearlman decidió convertir la competencia en Baja California en una carrera “en forma”, fundando la National Off Road Racing Association (NORRA), empresa que en adelante se encargaría de organizar y sancionar la carrera. Así, el 31 de octubre de 1967, nació la “Mexican 1000 Rally”, antecedente de la Baja 1000, con un registro de 68 participantes[5]. Es irónico que aunque la NORRA era “nacional”, haciendo alusión a Estados Unidos, país de origen de sus organizadores y competidores, la mayoría de sus carreras se realizaban en territorio mexicano.  

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NORRA siguió organizando las competencias en los siguientes años, popularizando las “1000 millas de Baja California” o “Baja 1000”, hasta que tuvo un receso 1974, año en que se suspendió la carrera debido a la crisis petrolera de fines de 1973. La competencia se reanudó el año posterior, con una nueva organización, SCORE International, ya que a NORRA le cancelaron el permiso para realizar el evento[6]. En esta nueva etapa, la carrera también recibió el patrocinio de la Cervecería Tecate. SCORE (Sanctioning Committee Off Road Events) fue fundada por Mickey Thompson, un corredor de carreras y empresario, quien fue el primer estadounidense en alcanzar las 400 millas por hora en un vehículo impulsado por pistones y quien en 1988 fue asesinado a tiros junto a su esposa por uno de sus socios. Tras su muerte, Sal Fish, otro corredor y empresario, se convirtió en presidente de SCORE.

A partir de los 1970s las carreras fuera de carretera en Baja California (en especial la Baja 1000) comenzaron a tener gran relevancia para los organizadores y competidores estadounidenses, sobretodo tras las restricciones y cancelaciones de permisos impuestos en Estados Unidos debido a las afectaciones ambientales que provocaban su práctica, principalmente en los ecosistemas desérticos[7].

Es así como, desde entonces y hasta la actualidad, las carreras fuera de carretera en Baja California han crecido en popularidad, en número de competidores y en ganancias para sus organizadores. También han surgido otras carreras, pero la Baja 1000 sigue siendo la más importante y conocida.

Baja 1000: las venas abiertas de Baja California

Durante sus 51 años de vida, la carrera Baja 1000 ha cambiado su ruta en varias ocasiones, aunque siempre se basa en dos trayectos: el primero, similar al original de 1967 que recorre de norte a sur la Península, abarcando los dos estados. El segundo lo forma un circuito cerrado que sólo incluye al estado de Baja California. También se han modificado en distintas ocasiones los puntos de inicio y fin de la carrera, partiendo de Ensenada, Mexicali o Tijuana y llegando a La Paz o Cabo San Lucas, en el caso de las competencias por ambos estados.

SCORE también ha creado otras carreras de menor longitud, como la Baja 500, la cual, como su nombre lo indica, recorre 500 millas en una ruta que abarca sólo Ensenada y en ocasiones, parte del municipio de Mexicali.  Esta competencia cumplió 50 años en 2018. Otras carrera son la San Felipe 250 y la Tijuana Desert Challenge, de poco más de 30 millas[8].

Asimismo, conforme ha ido avanzando la industria y tecnología automotriz, los tiempos de recorrido se han ido reduciendo. Como mencionamos antes, en la primer carrera informal, Ekins estableció un tiempo de casi 40 horas. Años después, en la primera edición formal, en 1967, los ganadores tuvieron un récord de 28 horas y 48 minutos. En la edición 2018, el ganador fue Justin Morgan, con un tiempo de 16 hrs y 23 minutos, es decir, ha ocurrido una reducción de casi 2.5 veces el tiempo desde la primera carrera informal y 1.75 veces desde la primera competencia organizada por NORRA[9].

Otro de los cambios en el desarrollo de las carreras son el tipo de vehículos que participan. Por ejemplo, en la carrera 2018, compitieron más de 200 vehículos motorizados todo terreno, agrupados en cuatro categorías: motocicletas, vehículos clase 1 (ligeros), clase 2 (pesados) y los llamados trophy trucks[10], potentes vehículos especializado en carreras off-road. Conforme avanza la potencia y tamaño de estos súper-vehículos, avanza también su capacidad de afectación ecológica.

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Trophy Truck. Fuente: Wikipedia.org

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Trophy Truck. Fuente: Wikipedia.org

Sobre este tema, Arlett Vidarte refiere que en México existen pocos estudios sobre los impactos sociales y ambientales de las carreras off-road, por lo que para su trabajo de Maestría tomó como referencia las investigaciones realizadas al respecto en California, debido a las similitudes de ecosistemas con Baja California. De acuerdo a estos estudios, entre las repercusiones ambientales que dichos eventos provocan, destacan: “el deterioro del suelo, la flora y la fauna; ello debido a la compactación y erosión del suelo, así como a la destrucción de vegetación. Se puede concluir que el principal resultado de las carreras fuera de carretera es la degradación ambiental”. En adición, Vidarte señala que otros impactos de estas competencias causados sobre los ecosistemas son “los que tienen origen en la apertura de vías de comunicación o la modificación y alteración de vías naturales como son las redes de drenaje que cambian los corredores naturales distribución de especies nativas y abren nuevas vías para la invasión de especies exóticas y nocivas”. Esto se agrava por la práctica de cambiar cada año la ruta de las carreras, lo cual aumenta la fragmentación de los ecosistemas. Asimismo, es común que, debido a la poca regulación de la actividad, “en ocasiones se llevan a cabo las carreras por zonas prohibidas y que no son sancionados los infractores”[11].

También provoca importantes afectaciones en los ejidos y comunidades que atraviesa. En una publicación en redes sociales, la historiadora Yolanda Sánchez Ogaz, comentaba “He visitado algunas comunidades indígenas después de las carreras (off-road) y las deja intransitables (…)”. Asimismo, en numerosas ocasiones, SCORE ha imcumplido con las contraprestaciones económicas pactadas con ejidatarios dueños de tierras por los que pasa la carrera, así como otros compromisos como la restauración de los caminos afectados por la circulación de los vehículos todo-terreno. Estos incumplimientos han motivado protestas y amenazas de bloqueo de la carrera por parte de los ejidatarios inconformes[12].

En resumen, durante 51 años, las empresas estadounidenses NORRA y SCORE International han convertido a la Península de Baja California en una pista de carreras gigante, gastando muy poco para su “edificación”, pasando por encima de las normatividades existentes, generando numerosas afectaciones socio-ambientales y produciendo enormes ganancias con ello.

Actualmente, la Baja 1000 es la carrera off-road más famosa del mundo, en la que compiten pilotos y equipos de varios países, aunque la participación estadounidense sigue siendo mayoritaria. Incluso, en 2008, dada su popularidad, salió al mercado un videojuego llamado “Baja: Edge of Control”, para PlayStation 3 y Xbox 360, el cual simula virtualmente la carrera Baja 1000, los vehículos y hasta a algunos competidores, además de recrear digitalmente los paisajes bajacalifornianos que atraviesa (y degrada)[13].

El dueño actual de SCORE es Roger Norman, un corredor de carreras y empresario de bienes raíces estadounidense, quien en 2012 compró la empresa a Sal Fish, el sucesor de Thompson. Norman es conocido además por ser un destacado admirador de Donald Trump. El empresario y piloto apoyó públicamente al republicano durante su campaña presidencial y al igual que otros famosos corredores que compiten en la Baja 1000, celebró su victoria. El dueño de SCORE fue duramente criticado por su apoyo a Trump, ya que mientras simpatiza con el discurso anti-mexicano del magnate y político, se ha enriquecido fuertemente a costa de sus negocios en la Península de Baja California. Asimismo, Norman tiene algunas actitudes similares al presidente estadounidense, por ejemplo, su imposición de vetos a la prensa que publica críticas hacia su figura, además de varias agresiones a periodistas, quienes han denunciado la prepotencia del empresario norteamericano[14].

Norman y su esposa, en un evento en apoyo a Trump. Fuente: The Baja Post.

Aún así, Roger Norman ha recibido toda clase de apoyos de las autoridades mexicanas para realizar sus lucrativas carreras. En esta lógica destaca el convenio celebrado en 2017 entre SCORE International y el Ayuntamiento de Ensenada, presidido por Marco Novelo Osuna, empresario local, ex-corredor y fan de la Baja 1000.  De acuerdo a una publicación de A los 4 Vientos, en este oneroso contrato se pactó una desmedida ventaja a SCORE International, en perjuicio de la ciudad de Ensenada, beneficiando a la empresa estadounidense con la cesión de servicios del Ayuntamiento, entre ellos, personal de obras públicas y seguridad municipal, además de la exclusividad de administración de las áreas comerciales durante el evento, entre otras ventajas. De acuerdo a la publicación citada, el convenio representa un marcado servilismo de las autoridades municipales a la empresa norteamericana[15].

Más aún, en febrero de este año, el secretario de turismo del estado, Omar Escobedo Carignan, a nombre del gobernador Kiko Vega, entregó a Norman el premio “Outstanding Host” y Embajador Honorífico, por su promoción de Baja California en el mundo a través de las carreras off-road, fomento que se verá fortalecido con la película “Dust2 Glory”, que trata sobre estas competencias en la Península.

Debido a la popularidad de las carreras off-road y los enormes ingresos que generan, han surgido otras empresas en el rubro que organizan eventos similares a SCORE. Por ejemplo, la empresa RECORD off-road, que desde 2007 organiza cuatro carreras de entre 200 y 250 millas de distancia, todas en Baja California[16]. Otra empresa es CODE Off-Road, compañía que desde 2015 realiza seis competencias, también en territorio bajacaliforniano, según su sitio web.  

Asimismo, en 2010, Mike Pearlman, hijo del fundador de la NORRA, revivió la empresa creada por su padre y comenzó de nuevo la organización de carreras en Baja California, entre ellas, la “Mexican 1000 Rally”, “The happiest race on earth”, patrocinada por diferentes empresas como la japonesa Yokohama, fabricadora de neumáticos[17].

Tanta es la fama de las carreras off-road en el municipio de mayor extensión de México, que en 2017 el cabildo municipal designó a Ensenada como la Capital Mundial del Off Road[18]. Incluso se propuso la edificación de un Museo del Off-Road en un terreno en Ensenada propiedad del gobierno del Estado, junto al Centro Estatal de las Artes, lo cual ha generado un marcado rechazo por parte varios sectores de la ciudadanía[19].

Parece que las carreras off-road han encontrado en el actual Ayuntamiento de Ensenada, bajo la presidencia de Marco Novelo Osuna, ex-corredor de la Baja 1000, un importante aliado, el cual se ha convertido en una especie de agente de ventas y promoción comercial de SCORE International.

La carrera 2018, sus impactos socio-ambientales y la flexibilidad de las leyes

De acuerdo a su MIA, la ruta de la Baja 1000 2018 es 90% idéntica a las rutas de las ediciones de 2012, 2015 y 2016. El 10% restante es idéntico a algunos tramos de las ediciones Baja 500 de 2010 y 2014. La ruta recorre 276 kilómetros en el ANP Valle de los Cirios, de los cuales 239 km se recorren dentro de subzonas de Aprovechamiento Sustentable de Ecosistemas y los otros 37 dentro de las subzonas de Uso Público (ver mapa).

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Página web: SCORE International.

La ANP Valle de los Cirios fue decretada el 2 de junio de 1980 por el entonces presidente José López Portillo[20]. Esta Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) está ubicada en el municipio de Ensenada, Baja California. Es actualmente la APFF de mayor extensión en México, al medir 2 521 776 hectáreas. Se caracteriza por paisajes desérticos y de matorral asociados a núcleos de cirios (Hidria-Columnaris). Es de gran importancia para la conservación de la biodiversidad debido a su alto nivel de endemismo, que incluye concentraciones abundantes de cactáceas, reptiles y mamíferos grandes, entre ellos, el Borrego Cimarrón, especie emblemática de Baja California y de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).

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Siguiendo la tesis de Alert Vidarte, aparte de las ANPs, existen otro tipo de áreas de conservación y valor ecológico dentro de la Península que son atravesadas por las rutas de las carreras Baja 1000 y Baja 500. Una de estas áreas la constituyen las llamadas Regiones Hidrológicas Prioritarias (RHP), áreas de valor biológico vinculadas a flujos de agua, subcuencas y sistemas acuáticos[21]. Otro tipo son las Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves (AICAS) o también conocidos como Sitios Prioritarios para la Conservación de Aves, que, como su nombre lo indica, son áreas de importancia en materia de conservación de diversas especies de aves[22]. Una área adicional afectada por este tipo de carreras son las Regiones Terrestres Prioritarias (RTP), las cuales son áreas “cuyas características físicas y bióticas favorezcan condiciones particularmente importantes desde el punto de vista de la biodiversidad en diferentes ámbitos ecológicos”[23].

En el siguiente mapa presentamos la rutas de las carreras Baja 1000 ediciones 2016, 2017 y 2018, así como las de la Baja 500 de los años 2017 y 2018,  e incluímos una superposición de los polígonos de las áreas de conservación antes descritos (ANP, SPCA, RTP y RHP). Aunque sabemos que varias de estas áreas se traslapan entre sí al incluirlas en el mapa, y ello provoca que en algunas partes no se distinga entre una y otra, diseñamos el mapa de esta forma para resaltar la importancia ecológica y de preservación de flora y fauna de la Península, valor de uso sobre el que atenta la devastadora práctica de las carreras off-road. Cabe señalar que sólo incluimos las rutas de las ediciones mencionadas, debido a que fueron las que encontramos de forma digitalizada en la página de SCORE.

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Para consultar los mapas con un sólo tipo de área de conservación, consultar aquí: ANP, SPCA, RTP y RHP. Asimismo, la carrera pasa por 45 núcleos agrarios, de los cuales 44 son ejidos y una comunidad agraria (Misión de Santa Catarina) (ver mapa).

De acuerdo al resolutivo de Semarnat, la negación del permiso de impacto ambiental a la Baja 1000 edicion 2018 se debió a que el promovente, SCORE International, inició obras del proyecto antes de su autorización, en específico, las pre-running o pre-recorridos por la ruta establecida en la competencia que pasa por el ANP Valle de los Cirios, lo cual constituye una causal de improcedencia de la evaluación. Aquí volvemos a la pregunta del inicio de este artículo: ¿Ha ocurrido esta situación antes, es decir, que la Baja 1000 se lleve a cabo sin permiso de impacto ambiental? La respuesta es afirmativa.

En su investigación de posgrado, Arlett Vidarte hace un recuento de los resolutivos de las MIAs presentadas por SCORE para la realización de las carreras Baja 1000 en sus ediciones de 1998 a 2011. De acuerdo a su estudio, en dicho periodo se ha negado la autorización en materia de impacto ambiental en cinco ocasiones (1998, 1999, 2001, 2008 y 2011) y se ha aprobado nueve veces (2000, 2002, 2003, 2004, 2005, 2006, 2007, 2009 y 2010). Aunque la Semarnat estableció condicionantes en el caso de todas las aprobaciones (incluso, no sólo las mencionadas, sino en 78 ocasiones que se han aprobado la realización de estas carreras), éstas no se han cumplido en ningún año, por lo que la aplicación efectiva de la ley resulta laxa y sin severas afectaciones al respecto. Además, refiere que en las ediciones en las que se negó el permiso en materia de impacto ambiental, esto no fue impedimento para que la empresa las llevará a cabo. Otra de las “fallas” jurídicas que Vidarte señala es la relacionada con la modalidad presentada en las MIAs, pues en la LGEEPA se establece que cuando las actividades y proyectos están establecidos sobre una ANP, su evaluación es de competencia federal, por lo que la MIA debería presentarse en modalidad regional y no particular, como lo ha hecho SCORE.  También menciona que la suma del cobro de derechos a las carreras es tan baja que no compensa ningún daño ambiental[24].

En cuanto a la carrera del año pasado, el 6 de noviembre de 2017, Score International presentó ante la Semarnat una MIA modalidad particular para la realización de la 50 edición de la Baja 1000, la cual estaba convocada del 14 al 18 de noviembre de dicho año con una ruta que incluía a BC y BC Sur (ver mapa). Es decir, la empresa presentó la MIA una semana antes de llevar a cabo el evento. A un día de iniciar la carrera, el 13 de noviembre, la Delegación de la Semarnat en el estado emitió un resolutivo en el que declara improcedente la MIA presentada por Score, puesto que la modalidad del documento debería ser regional y no particular, tal como lo especificamos en el párrafo anterior. Asimismo, el resolutivo de Semarnat refiere que la empresa no podría iniciar la carrera hasta que se le de una autorización de impacto ambiental[25]. Como saben o se imaginan, esto no impidió que se realizara la competencia.

¿Será posible hacer esto en Estados Unidos, país sede de SCORE, es decir, que una carrera off-road se realice en su territorio a pesar de que el gobierno federal estadounidense le niegue el permiso de impacto ambiental y le prohíba expresamente realizar el evento hasta que se le apruebe tal requisito? Conteste usted.

Otra pregunta que nos surge es: ¿Por qué la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) es blanda con SCORE, pero actúa con todo el peso de la ley en el caso de los pescadores del puerto de San Felipe, incluso recibiendo el apoyo de la Marina Armada y de la Gendarmería para garantizar el cumplimiento de la veda en el Golfo de Santa Clara?

Hacemos la misma pregunta para el caso de la criminalización de la pesca del pueblo indígena Cucapá, cuyos pescadores en varias ocasiones han sido agredidos y hostigados por inspectores de Profepa, resultando en distintos casos de encarcelamiento de los indígenas. Incluso han recibido amenazas de parte de la Marina Armada por realizar su ancestral práctica, al grado de haber sido apuntados con armas de alto poder por los marinos, los cuales, incluso, cortaron cartucho, para obligar a los cucapás a abandonar sus rústicas pangas[26]. Cabe señalar que la ANP Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, la cual ha restringido las actividades pesqueras en la zona, fue decretada en 1993 en territorio cucapá, sin haber efectuado una consulta previa a dicho pueblo indígena, violando de esta forma lo estipulado en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)[27].

Incluso la autoridad ambiental tiene el descaro de solicitar a la Cooperativa Pesquera Cucapá un manifiesto de impacto ambiental para realizar su pesca artesanal, violando sus derechos como pueblo indígena originario[28].

¿Por qué la justicia ambiental es implacable contra pescadores e indígenas pobres, pero es permisiva y laxa ante empresas extranjeras? ¿Ante la violación a la ley antes descrita, no debería Profepa ordenar la detención y encarcelamiento de los organizadores de la Baja 1000, tal como ha ocurrido con los pescadores? Todo lo contrario. Incluso, el Ayuntamiento de Ensenada y el Gobierno del Estado colaboran activamente con la empresa, permitiendo que la carrera se lleve a cabo a pesar de que saben que no cuenta con el permiso de impacto ambiental.

El ex-delegado de Semarnat en Baja California, Alfonso Blancafort, señaló ante la prensa que SCORE International, aparte de violar de manera constante la normatividad ambiental federal, usa “el chantaje de la promoción e importancia económica y turística de las carreras” para incumplir con la legislación[29]. Esto a pesar de que la Baja 1000 no es el encuentro masivo que genera al año la mayor derrama económica para el puerto de Ensenada[30]. ¿De verdad son tan importantes para Baja California las carreras off-road, a tal grado de crear estados de excepción en materia ambiental para su realización?

Sobre los competidores y las competencias

De los 251 competidores del Grupo A de la Baja 1000 edición 2018, 189 son estadounidenses, 47 mexicanos, 10 canadienses y 2 australianos. Perú, Nueva Zelanda y España contaron con un participante cada uno. Es decir, poco más del 75% de los corredores son de Estados Unidos, 98 de los cuales son originarios de California, esto es, el 40% del total[31]. En la edición 50 de la Baja 500, celebrada este año, participaron 321 equipos estadounidenses, así como de otros 14 países como Andorra, Alemania, Argentina, Austria, Canadá, España, Finlandia, Francia, Italia, Japón, México, Nueva Zelanda y Perú[32]. Aunque, como mencionamos arriba, los países de origen de los participantes en la carrera se ha venido diversificando, incluso teniendo cada vez más pilotos mexicanos, la competencia sigue siendo mayoritariamente estadounidense.

Cabe señalar que las carreras off-road no son un deporte común, ni para cualquier persona, incluso pondríamos en duda si es en realidad un “deporte”, tal cual. Porque para competir y ganar no solamente se requiere de la habilidad, destreza y técnica al volante, además de una condición física adecuada para poder soportar los largos recorridos y las condiciones extremas al manejar, sino que su práctica requiere también de un ágil equipo técnico-mecánico para atender las averías en la ruta y claro está, de un potente vehículo que tenga las condiciones para atravesar largos y agrestes terrenos. También se necesita el combustible suficiente para correr 1000 millas, o en su caso 500, con un motor de alto consumo y potencia. La superioridad “deportiva” es proporcional a la inversión incrustada en el vehículo. Entre más dinero invertido, más posibilidades de ganar. Tampoco es un deporte de larga data, ni tan sólo de la época capitalista en general, sino fundamentalmente de la era petrolera-industrial de posguerra, del cambio del patrón energético del carbón hacia el petróleo. Bajo las limitantes humanas sería imposible recorrer las largas, áridas y complicadas rutas que atraviesan la Península, y mucho menos realizarlo en tan poco tiempo, por lo tanto, el deporte de las carreras fuera de camino fue posibilitado por el desarrollo técnico-científico potenciado por las guerras de la primera mitad del siglo XX. Es la aniquilación del espacio por el tiempo descrita por Marx convertida en carrera. Las características humanas, energéticas y tecnológicas se conjuntan en una hibridación hombre-máquina, en una especie de cyborgs que compiten entre sí a toda velocidad.  

Asimismo, como es evidente, dadas las necesidades técnicas y de inversión, las carreras off-road son exclusivas para “deportistas” adinerados. Según Tavo Vildósola, ganador de la Baja 1000 en 2010, competir en dicha carrera en su máxima categoría, “trophy truck”, requiere una inversión de 750 mil dólares, que se eleva a un millón para correr las tres “Bajas” (250, 500 y 1000)[33]. De hecho, Vildósola proviene de una acaudalada familia radicada en Mexicali. Su papá, Gus Vildosola, también competidor de la Baja 1000, quien heredó a su hijo su pasión por las carreras off-road, es fundador y dueño de Mexicana Logistics, compañía dedicada a proveer servicios de transporte logístico en todo el país para “fabricantes de tractocamiones, camiones, automóviles y equipo pesado”[34]. Además, el costo por inscripción de cada equipo oscila entre 2 mil 700 y 3 mil 200 dólares[35]. Aunque existen empresas que patrocinan a los corredores, la práctica e iniciación en este deporte es un lujo de una élite reducida.

Pero no sólo es un deporte para privilegiados, sino que, de acuerdo al geólogo e historiador Carlos Lazcano, las carreras off-road “suelen promover aspectos muy negativos de las personas, como el machismo, la corrupción, la visión objeto de la mujer, el culto a las máquinas, la vulgaridad, el sentido de la naturaleza como estorbo, entre otras cosas”[36]. La descripción de Lazcano no parece insensata, al pensar que muchos de los corredores, al igual que Roger Norman, son fanáticos del burdo racista de Donald Trump. En adición, de acuerdo a una publicación de El Vigía[37], la Baja 1000 suele triplicar el sexoservicio y elevar drásticamente el consumo de bebidas alcohólicas.

Neocolonización turística

Terminamos respondiendo por qué decimos que las carreras off-road son formas de neocolonización turística de la Baja California. La neocolonización, como su nombre lo indica, es una nueva forma de colonización, en el que el acto “colonizador” no opera de forma directa, mediante la ocupación militar de un país respecto a otro, sino mediante mecanismos de dominación indirecta, como lo es la dependencia económica, política o cultural. El neocolonialismo es una política de los gobiernos o empresas extranjeras (como representantes de los sectores dominantes dichos Estados) de países centrales que se ejerce sobre países periféricos, formalmente independientes, pero subordinados económica y políticamente a los intereses de los primeros, con la finalidad de explotar su fuerza de trabajo y recursos naturales, o en otras palabras, saquear sus riquezas.

Entre los rasgos más comunes del neocolonialismo se incluye: la subordinación de los gobiernos y leyes locales a los intereses extranjeros, es decir, el desvío de poder público nacional hacia las fuerzas neo-colonizadoras; la prioridad y dominio del desarrollo económico a favor de empresas extranjeras; la intervención de los gobiernos extranjeros en la política interna; el llamado imperialismo cultural, que significa la asimilación de la cultura dominante por parte de la población del territorio dominado, además de la adhesión de la burguesías locales a los intereses y modos de vida extranjeros; entre otras características.

En el caso de las carreras off-road en Baja California existen varios factores que nos llevan a afirmar que constituyen una práctica neocolonizadora o por lo menos, que se inscriben en una política neocolonial más general. Estos factores son: las autoridades de los distintos niveles de gobierno se subordinan a los intereses de SCORE International; se crean excepciones al Estado de derecho para el beneficio de la carrera, en este caso, en cuanto a la aplicación de las leyes ambientales vigentes; se privilegia la carrera por sobre otras actividades económicas, que provengan de modelos de desarrollo sustentables; la compañía y los corredores aprovechan la supuesta dependencia económica de Baja California respecto del turismo off-road, para devastar la naturaleza; se promueve una cultura no sólo nacida en Estados Unidos, sino que beneficia más a la comṕañía extranjera que lo organiza que a la población local (aquí nos pueden argumentar que las carreras dejan una importante derrama económica en México, pero en esta “cuantificación” no se consideran los pasivos ambientales que generan o las pérdidas de capital natural), al grado de considerarse una “tradición” de Ensenada (también ha sido “tradición” que Tijuana sea prostíbulo y cantina de estadounidenses, por ejemplo); asimismo, de las élites en el poder provienen varios de los promotores y corredores locales de este tipo de carreras, desde el presidente municipal ensenadense, Marco Novelo, y su hermano, Gerardo Novelo, actual senador de Baja California por el partido Morena (en sustitución de Jaime Bonilla), hasta algunos empresarios locales.

Las carreras off-road, al igual que la oferta comercial dirigida a cruceros turísticos, por ejemplo, son actividades dirigidas en su mayoría a consumidores extranjeros, además de a un grupo reducido de consumidores nacionales. Esto, debido a que los salarios de los trabajadores locales no alcanzan a cubrir los costos de dicha ofertas turísticas, o lo que es lo mismo, son actividades suntuosas para el trabajador promedio. Esto se debe a que el mercado interno está destruido, o dicho de otra forma, que los salarios “obreros” son precarios y no permiten tener condiciones de vida más allá de las más elementales y, mucho menos, para enrolarse en este tipo de actividades deportivo-turísticas.

Se podría afirmar que las características antes descritas pueden aplicar a otro tipo de actividades económicas, como la industria maquiladora, pero en el caso de las carreras off-road y en especial, las “Bajas” promovidas por SCORE, las dinámicas neocolonizadoras adquieren un significado adicional, el cual está relacionado con el espíritu e ideología de los neo-colonizadores.

Insistimos en resaltar el respaldo de Roger Norman y otros pilotos a Donald Trump, puesto que nos parece un hecho sumamente significativo de su visión hacia Baja California. Las prácticas colonizadoras y neo-colonizadoras tienen un eminente trasfondo económico. Mediante éstas, las naciones desarrolladas se han enriquecido y han prosperado a costa de los territorios subordinados. Pero además de lo económico, estas políticas tienen una ideología que les da sustento. Desde las justificaciones religiosas de la Corona Española (los “indios sin alma”), hasta el Destino Manifiesto estadounidense. En el caso que estudiamos, el dueño de SCORE admira y respalda al magnate ícono de la supremacía blanca estadounidense, de las política racista, bélica e imperial norteamericana, es decir, del showman Trump.

El propio nombre de la carrera es símbolo de esta ideología supremacista. Aunque la competencia se desarrolla en la Península, su nombre no es “Baja California 1000”, sino simplemente “Baja 1000”, eliminando la palabra “California” del mismo. Esto no es algo que parezca extraordinario. Antes de la guerra México-EU de 1847 y del Tratado Guadalupe-Hidalgo, lo que hoy es la California estadounidense tenía el nombre de la “Alta California”, en contraposición a la parte sur o “Baja California”. Ambas partes formaban la gran región conocida como “California”[38]. Al despojar a México de dicho territorio, los estadounidenses también se apropiaron del nombre, llamándolo simplemente “California”, de la misma forma como en ocasiones se hacen llamar simplemente “América”. Tanto en el lenguaje común estadounidense, como en las carreras off-road, a Baja California se le conoce simplemente como “Baja”.  

En esa lógica, la Baja 1000 y otras actividades neo-colonizadoras se inscriben en una especie de Doctrina Monroe regional, en la que se pasa del “América para los americanos” al “California para los californianos”. En esta doctrina, a las y los bajacalifornianos no sólo nos expropian de nuestras riquezas, sino también del nombre, de ser también californios. Para ellos somos simplemente la “Baja”. En la forma de nombrarnos está implícito el despojo y la inferioridad.

Finalizamos diciendo que la neocolonización de Baja California no es nueva, ni exclusiva de las carreras off-road. Roger Norman es parte de una tradición de empresarios y políticos norteamericanos que se han apropiado, de distintas formas, del territorio bajacaliforniano. A lo largo de la historia, nuestra Península ha sido objeto de numerosos intentos de anexión, ocupación e invasión por parte de capitales estadounidenses. Desde los filibusterismos del siglo XIX hasta los recientes intentos por exportar agua de Rosarito a San Diego y la masiva compra de playas en sus dos costas. La “Baja” es y ha sido para California una fuente de apropiación de riquezas, espacio de neutralización de sus crisis, cuarto de máquinas, lugar de desecho y patio trasero. En síntesis, la geografía bajacaliforniana se ha subordinado a los intereses estadounidenses. En esta dinámica, la clase política local ha sido, en su mayoría, servil a los neo-colonizadores, tal cual lo hace en la actualidad. Por el contrario, como lo hemos señalado antes, la defensa del territorio y la expulsión de los invasores siempre ha sido obra del pueblo bajacaliforniano. Toca pues otra vez al pueblo devolver la “California” a la “Baja”.

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[1] Carlos Lazcano, “Score y su Manifiesto de Impacto Ambiental”, El Vigía, 15/09/2018. En línea en: https://www.elvigia.net/general/2018/9/15/score-su-manifiesto-de-impacto-ambiental-312437.html 

[2] Jayme García, “Concluye Baja 1000 con saldo blanco”, La Crónica, 20/11/2016. En línea en: https://www.lacronica.com/EdicionEnlinea/Notas/DeportesLocal/20112016/1151466-Concluye-Baja-1000-con-saldo-blanco.html 

[3] Alertt Vidarte Rodríguez, “Implicaciones sociales y ambientales en las carreras fuera de carretera en la península de Baja California”, Tesis para obtener el grado de Maestría en Administración Integral del Ambiente, Colegio de la Frontera Norte, 2012.

[4] NORRA, “NORRA Mexican 1000 History”. En línea en: https://www.norra.com/norra.php 

[5] Carlos Antonio Navarro Higuera, “Historia de la Baja 1000”. En línea en: https://web.archive.org/web/20150523034936/http://offroad.com.mx/Articulos/HistoriaBaja1000/articulo.htm 

[6] Ibid.

[7] Nora L. Bringas Rábago, “El ecoturismo: ¿una nueva modalidad de turismo de masas?”, en Economía, Sociedad y Territorio, Vol. II, núm. 7, enero-junio 2000, pp. 373-403. El Colegio Mexiquense, A.C. Toluca, México. En línea en: https://www.redalyc.org/pdf/111/11100701.pdf 

[8] SCORE International, Sitio web de la empresa. En línea en: http://score-international.com 

[9] Ibid.

[10] Ibid.

[11] Alertt Vidarte Rodríguez, “Implicaciones sociales y ambientales en las carreras fuera de carretera en la península de Baja California”, Tesis para obtener el grado de Maestría en Administración Integral del Ambiente, Colegio de la Frontera Norte, 2012, p. 24.

[12] NBCS Noticias, “Amenazan ejidatarios con bloquear la Baja 1000”, NBCS Noticias, 31/10/2017. En linea en: https://nbcs.mx/2017/10/31/amenazan-ejidatarios-bloquear-la-baja-1000/ 

[13] Wikipedia, “Baja: Edge of Control”. En línea: https://en.wikipedia.org/wiki/Baja:_Edge_of_Control 

[14] Nelly Alfaro, “Agreden a periodista en el ejercicio de sus funciones”, en Rada Noticias, 26/11/2018. En línea en: http://radanoticias.info/agreden-a-periodista-en-el-ejercicio-de-sus-funciones/ 

[15] Javier Cruz Aguirre, “Las “Baja”: un vergonzoso acuerdo para Ensenada”, A los 4 Vientos, 31/10/2017. En línea: http://www.4vientos.net/2017/10/31/las-baja-un-vergonzoso-acuerdo-para-ensenada/ 

[16] RECORD Off-Road Series, Sitio Web. En línea en: http://recordoffroad.com; Redacción, “Niegan cancelación de La Vuelta 200”, El Vigía, 20/09/2013. En línea en: https://www.elvigia.net/deportes/2013/9/20/niegan-cancelacin-vuelta-134897.html 

[17] Sitio web de NORRA: https://www.norra.com/ 

[18] Jayme García, Ensenada Capital Mundial del Off Road”, Frontera.info, 25/09/2017. En línea en: https://www.frontera.info/EdicionEnlinea/Notas/Ensenada/25092017/1259722-Ensenada-Capital-Mundial-del-Off-Road.html; Sergio Razo, “Anuncia alcalde nombramiento de Ensenada como Capital Municipal del Off Road”, Cadena Noticias, 26/09/2017. En línea en: https://cadenanoticias.com/nacional/2017/09/anuncia-alcalde-nombramiento-de-ensenada-como-capital-municipal-del-off-road 

[19] Redacción, “Tendría Ensenada museo del Off Road”, San Diego Red, 06/09/2016. En línea en: https://www.sandiegored.com/es/noticias/126297/Tendria-Ensenada-museo-del-Off-Road 

[20] Diario Oficial de la Federación, 02/06/2018. En línea en:

http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=4853939&fecha=02/06/1980&print=true 

[21] CONABIO, “A cerca de las RHP”. En línea en: http://www.conabio.gob.mx/conocimiento/regionalizacion/doctos/hidrologicas.html 

[22] CONABIO, “ Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves (AICAS)”. En línea: http://conabioweb.conabio.gob.mx/aicas/doctos/aicasnw.html 

[23] CONABIO, “Regiones Terrestres Prioritarias de México”. En línea en: http://www.conabio.gob.mx/conocimiento/regionalizacion/doctos/Tacerca.html 

[24]  Alertt Vidarte Rodríguez, “Implicaciones sociales y ambientales en las carreras fuera de carretera en la península de Baja California”, Tesis para obtener el grado de Maestría en Administración Integral del Ambiente, Colegio de la Frontera Norte, 2012.

[26] Regeneración Radio, “Hostigamiento a Indígenas Cucapá”, Regeneración Radio, 05/05/2009. En línea en: https://www.regeneracionradio.org/index.php/represion/abuso/item/1962-hostigamientos-a-indigenas-cucap%C3%A1 

[27] Jaime Martínez Veloz, “La extinción del pueblo cucapá en el Alto Golfo de California”, La Jornada, 06/05/2011. En línea en: https://www.jornada.com.mx/2011/05/06/opinion/023a1pol# 

[28] Antonio Heras, “Exigen a cucapás estudio ambiental para pesca”, La Jornada, 28/02/2017, En línea en: https://www.jornada.com.mx/2017/02/28/estados/026n1est 

[29] Javier Cruz Aguirre, “Score Internacional, otra vez al margen de la ley ambiental mexicana”, 4 Vientos, 31/05/2018. En línea en:  http://www.4vientos.net/2018/05/31/__trashed-2/ 

[30]  Benjamín Pacheco, “Atrae sexoservicio ‘carreras off-road’”, El Vigía, 17/11/2018. En línea en: https://www.lavozdelafrontera.com.mx/local/atrae-sexoservicio-carreras-off-road-de-la-baja-1000-2680160.html 

[31] Página de SCORE International. http://score-international.com 

[32] Marco A. Flores, “50 años de la Baja sin reglamento”, Semanario Zeta, 11/06/2018. En línea en: http://zetatijuana.com/2018/06/50-anos-de-la-baja-sin-reglamento/ 

[33] Javier Cruz Aguirre, “Las “Baja”: un vergonzoso acuerdo para Ensenada”, A los 4 Vientos, 31/10/2017. En línea en: http://www.4vientos.net/2017/10/31/las-baja-un-vergonzoso-acuerdo-para-ensenada/ 

[34] Sitio web de MexLog: http://www.mexicanalogistics.com/ 

[35] Marco A. Flores, “50 años de la Baja sin reglamento”, Semanario Zeta, 11/06/2018. En línea en: http://zetatijuana.com/2018/06/50-anos-de-la-baja-sin-reglamento/ 

[36]  Carlos Lazcano Sahagún, “Roger Norman y la indignidad”, AGP Noticias, 10/11/2016. En línea en: http://agpnoticias.com/news/roger-norman-y-la-indignidad-columna-invitada/ 

[37] Benjamín Pacheco, “Atrae sexoservicio ‘carreras off-road’”, El Vigía, 17/11/2018. En línea en: https://www.lavozdelafrontera.com.mx/local/atrae-sexoservicio-carreras-off-road-de-la-baja-1000-2680160.html 

[38] Es por ello que el Mar de Cortés también se llama “Golfo de California” y no “Golfo de Baja California”, puesto que la Baja California era parte de la gran California.

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Un comentario en “Baja 1000: neocolonización turística todo terreno

  1. Es muy interesante y clara la investigación que haz hecho, sobre todo porque pone de manifiesto todas las dimensiones de un negocio como es el off-road. Hace unos años me tocó ver por medio de fotografías, que realizaron un evento de exhibición con jeeps y atv’s (obviamente de una escala mejor e incomparable a la que describes) en un sitio que suelo frecuentar por que ahí hay pozas temporales donde se reproducen tortugas y anfibios. Es triste ver que estas actividades, que como bien señalas no son deportes, minan la capacidad de las personas que disfrutan de tales cosas de apreciar/entender/valorar la naturaleza y el impacto negativo que su afición tiene sobre la misma. Pero sobre todo, es indignante como todas las autoridades a distintos niveles son tan serviles ante empresas e intereses como los que mencionas.

    Saludos

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