Análisis

Terremoto y apropiación estadounidense del agua en el Valle de Mexicali

A 9 años de la catástrofe

El domingo 4 de abril de 2010 a las 15:40 hrs (utc-8) ocurrió un terremoto de 7.2 grados en la escala de Richter con epicentro a 60 kilómetros al sureste de la ciudad de Mexicali, en las faldas de la Sierra El Mayor Cucapah. Fue el sismo más fuerte en 122 años. De acuerdo al Servicio Sismológico Nacional, el evento se localizó sobre el sistema de Fallas Cerro Prieto, una prolongación de la Falla de San Andrés, con una profundidad de 10 metros[1] y una duración de 89 segundos. El movimiento telúrico se sintió fuertemente en Mexicali, San Luis Río Colorado (SLRC), Valle Imperial y con menos intensidad en Tecate, Tijuana, Ensenada, San Diego y hasta Los Ángeles.

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Niveles de intensidad del terremoto 04-04-2010. Fuente: USGS.

El siniestro tuvo un saldo de 4 personas fallecidas, cientos de lesionados y miles de damnificados. Causó daños en edificios e infraestructuras carretera, eléctrica e hidroagrícola. La autopista federal Tijuana-Mexicali se derrumbó a la altura del kilómetro 80 en el tramo de la Laguna Salada y la Mexicali-San Felipe se fracturó en el kilómetro 60[2]. Los canales Nuevo Delta y Reforma sufrieron graves daños, afectando alrededor de 60 mil hectáreas de riego (ver mapa principal). Enormes grietas se abrieron en el suelo en diferentes lugares del Valle de Mexicali. Al menos 5,400 viviendas resultaron afectadas y 370 tuvieron que ser demolidas[3]. La zona se quedó por varias horas sin servicios de electricidad, telefonía fija y móvil, internet y agua potable. Pequeños cráteres con agua contaminada surgieron en múltiples puntos en los ejidos y poblados de la zona rural, teniendo como caso más dramático el del Poblado Zakamoto, el cual tuvo que ser completamente evacuado y sus habitantes reubicados[4]. Fue una catástrofe socioambiental sin precedentes en la región.

Pero las afectaciones detonadas por el terremoto no se redujeron a las antes descritas, sino que incluyeron una silenciosa apropiación por parte de Estados Unidos del agua que por el Tratado Internacional de Aguas de 1944 le corresponde a México.

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